La NASA anuncia que Artemis II se retrasa a marzo
Problemas en la prueba de carga de combustible obligan a retrasar Artemisa II. La misión tripulada no despegará antes de marzo.
Alejandro Riveiro
La NASA ha anunciado esta semana que la misión ArtemisaII no despegará hasta marzo. Una decisión motivada por la prueba de carga de combustible, donde se encontraron diferentes problemas, principalmente en forma de fugas ¿Y ahora qué va a suceder?
Artemis II no despegará hasta marzo… como mínimo
La agencia espacial estadounidense explicaba que ha decidido posponer el lanzamiento a marzo para dar más tiempo a los equipos. En realidad, todavía quedaban unos días para intentarlo de nuevo, pero han considerado que era mejor retrasarlo.
A fin de cuentas, ya habían perdido dos días al retrasar el lanzamiento al 8 de febrero. La prueba de carga de combustible tenía que haberse realizado el pasado sábado, pero el temporal de frío que ha azotado el este de Estados Unidos obligó a posponerlo al lunes.
La prueba de carga de combustible (llamada wet dress rehearsal en inglés) consiste en simular el proceso de lanzamiento hasta treinta segundos antes del encendido de los motores. Es una oportunidad fantástica de poner a prueba todos los procedimientos.
No solo se revisa el comportamiento del cohete, también se repasan los procedimientos y los equipos se coordinan exactamente igual que en un lanzamiento real. Entre esas operaciones está cargar el combustible (hidrógeno líquido), que debe permanecer a temperaturas muy bajas.
Tal vez te interese:
La agencia espacial estadounidense explicaba que ha decidido posponer el lanzamiento a marzo para dar más tiempo a los equipos.
El hidrógeno solo se vuelve líquido a temperaturas por debajo de -253 ºC, y es altamente inflamable. Así que una parte esencial de este proceso es revisar que no haya fugas en conexiones, que los sellos funcionen correctamente.
Aunque hay un cierto margen de tolerancia, las fugas tienen que ser mínimas por lo delicado de la operación. En la misión Artemisa I, el combustible ya fue un dolor de cabeza, obligó a corregir las fugas que iban surgiendo en cada prueba.
Más soluciones y problemas que resolver
La NASA ha explicado que los equipos han recurrido a algunas de las soluciones que ya desarrollaron durante las pruebas de la primera misión. Sin embargo, cada fuga requiere una solución diferente (en función de dónde se produzca).
Por su parte, los astronautas han abandonado la cuarentena en la que se encontraban desde hacía dos semanas.
A esto hay que sumarle los problemas encontrados en las comunicaciones en tierra. Aunque, en comparación, parece un problema mucho menor, también es algo que habrá que resolver. Las próximas semanas serán muy importantes para la misión.
Los equipos ya están trabajando en encontrar soluciones y en preparar todo para la próxima prueba de carga de combustible. Por su parte, los astronautas han abandonado la cuarentena en la que se encontraban desde hacía dos semanas.

Los cuatro siguieron el desarrollo de la prueba desde las instalaciones del Centro Espacial Johnson, en Houston, donde se encontraban confinados en preparación para la misión. Tendrán que regresar allí cuando queden dos semanas para el próximo lanzamiento.
¿Cuándo podría producirse? No hay ninguna fecha por parte de la NASA, pero lo que sí sabemos es que la próxima ventana de lanzamiento debería comenzar el 6 de marzo. Así que la prueba de carga de combustible, presumiblemente, podría llevarse a cabo antes.
Algo que dependerá, naturalmente, del progreso de las correcciones necesarias para resolver los problemas vistos hasta ahora. Es imposible saber, con lo que se ha contado hasta ahora, si lo conseguirán antes de esa fecha.
Hay otras oportunidades después de marzo
Lo importante es que la de marzo no es la última ventana de lanzamiento. Hay que recordar que una ventana de lanzamiento es el período durante el que es posible enviar una misión y llegar al destino que queremos alcanzar (en este caso la Luna) de manera eficiente.
En el caso de la Luna, cada ventana dura aproximadamente una semana. En marzo, las fechas más adecuadas van del 6 al 9, así como el día 11. En abril, la ventana de lanzamiento comenzará un poco antes. Como cualquier misión tripulada, no volará hasta que todo esté en orden.
La NASA toma todas las precauciones posibles en cualquier misión tripulada (y todavía más después de las tragedias de los transbordadores Challenger y Columbia). Por lo que no deberíamos sorprendernos si se retrasa en repetidas ocasiones.
A esto habrá que sumarle la meteorología. Incluso si el cohete y la cápsula Orión están en perfecto estado de revista, las condiciones meteorológicas podrían obligar a posponer el lanzamiento (algo que ya vimos en el caso de Artemisa I).
Como cualquier misión tripulada, no volará hasta que todo esté en orden.
Así que de momento toca volver a armarse de paciencia. La próxima misión tripulada del ser humano al entorno de la Luna se hace de rogar, pero es cuestión de tiempo. Una vez despegue, la misión durará diez días, el tiempo que tardará en acercarse al satélite y regresar a nuestro planeta.
Será la antesala de Artemisa III, la esperada misión en la que, más de 50 años después, veremos de nuevo a seres humanos caminando por la superficie de nuestro satélite. Pero para eso, primero es necesario que Artemisa II sea un éxito absoluto.