La ONU avisa: El mundo se encamina a superar los 1.5ºC, pero aún se puede limitar

El objetivo del Acuerdo de París de no rebasar los 1.5ºC de calentamiento global no va a cumplirse, pero aún puede limitarse

Marta Almarcha

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el PNUMA por sus siglas en español, acaba de publicar un informe en el que no tienen dudas: los 1.5ºC de calentamiento global van a superarse.

Uno de los objetivos del Acuerdo de París, fue el de limitar el aumento de la temperatura global a 1.5ºC. Sin embargo, este último informe deja claro que no va a cumplirse.

El calentamiento sin embargo, puede limitarse y este informe propone una nueva trayectoria para el futuro.

El calentamiento global superará el 1.5ºC, según la ONU

El último informe de Naciones Unidas concluye que el aumento de la temperatura media global está encaminado a superar, sin duda, los 1.5ºC y que probablemente lo hará en los próximos años.

Esto conlleva un aumento en los riesgos e impactos climáticos a niveles cada vez más extremos. Sin embargo, también abre la puertas de la esperanza. El informe apunta a que todavía es posible reducir las temperaturas y alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

El Acuerdo de París en peligro

El Acuerdo de París, en diciembre de 2015, estableció 3 objetivos a largo plazo para los países:

  • Reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el aumento de la temperatura global en este siglo a 2°C y esforzarse para limitar este aumento a incluso más de tan solo el 1.5°C
  • Revisar los compromisos de los países cada cinco años
  • Ofrecer financiación a los países en desarrollo para que puedan mitigar el cambio climático, fortalecer la resiliencia y mejorar su capacidad de adaptación a los impactos del cambio climático

Sin embargo, este acuerdo histórico ya no podrá cumplirse según el último informe, ya que el límite de 1.5ºC de calentamiento global se rebasará pronto.

Una nueva trayectoria para el futuro

Este informe señala que la mejor opción es seguir una trayectoria de «rebasamiento, punto máximo y descenso», con el objetivo de reducir al máximo cuánto y durante cuánto tiempo se supera el límite de 1.5 °C, y volver a estar por debajo de ese nivel lo antes posible.

Según el Secretario General de la ONU, António Guterres, es crucial que la superación de ese límite sea lo más breve posible.

La trayectoria planteada busca limitar al máximo el aumento de la temperatura. Para conseguirlo, sería necesario reducir de forma inmediata y constante las emisiones de gases de efecto invernadero, incluido el metano, hasta alcanzar emisiones netas cero.

A largo plazo, también habría que conseguir emisiones netas negativas, es decir, retirar de la atmósfera más dióxido de carbono del que se emite. Para ello, sería necesario utilizar y gestionar cuidadosamente técnicas de eliminación, captura y almacenamiento del dióxido de carbono.

Al mismo tiempo, seguir esta trayectoria requeriría tomar medidas para adaptarnos mejor a los efectos del cambio climático que ya estamos sufriendo y a los que puedan producirse en el futuro.

Estas medidas deberían ayudar a reducir la vulnerabilidad de las personas, las comunidades y las economías. Sin embargo, la adaptación tiene límites y algunos efectos del cambio climático pueden ser irreversibles, especialmente si la temperatura alcanza niveles muy altos.

El informe destaca que esta trayectoria permitiría reducir los riesgos y los impactos del cambio climático, facilitaría la adaptación y reduciría sus costes. Además, aumentaría las posibilidades de conseguir que las temperaturas vuelvan a bajar.

Los impactos serán cada vez mayores

El escenario más optimista calcula que la temperatura podría llegar a subir hasta 1.8°C por encima de los niveles de la época preindustrial. Esto significa que se superaría el objetivo de 1.5°C del Acuerdo de París. La mayoría de los demás escenarios prevén un aumento de la temperatura todavía mayor.

Los riesgos y los efectos del cambio climático aumentan con cada pequeña subida de temperatura. Entre las consecuencias se encuentran fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes e intensos, la pérdida de ecosistemas y subida del nivel del mar.

rayo tormenta
Fuente: Unsplash

También podrían producirse graves problemas para la salud, la producción de alimentos, el acceso al agua, la naturaleza, las ciudades, las infraestructuras y la economía.

El informe también advierte de que, cuanto más alta sea la temperatura y más tiempo se mantenga, mayor será el riesgo de alcanzar puntos de no retorno: cambios que, una vez que se producen, pueden ser muy difíciles o incluso imposibles de revertir.

Algunos ejemplos son la pérdida de grandes masas de hielo, cambios importantes en la AMOC, un sistema de corrientes del océano Atlántico que ayuda a regular el clima. Algunos de estos cambios podrían producirse de forma repentina, mientras que otros se desarrollarían poco a poco.

El colapso de este gran sistema de corrientes tendría un importante impacto sobre el sistema climatico global. Imágen: NOAA

Entre las medidas más importantes estaría pasar rápidamente de los combustibles fósiles a las energías renovables. Además de ayudar a combatir el cambio climático, esta transición podría mejorar la calidad del aire y la salud, reducir los costes de la energía y facilitar el acceso a la electricidad.

En definitiva, la rapidez y la intensidad con la que se tomen estas medidas serán claves para conseguir que la temperatura deje de aumentar y pueda volver a bajar con el tiempo.

¿Cómo conseguir el éxito?

Para hacer frente a esta situación es fundamental que exista una voluntad política firme, que los países trabajen juntos, que haya políticas eficaces y suficiente financiación.

Además, todas las medidas deben basarse en principios de equidad y justicia. Los países que más han contribuido al cambio climático deberían actuar antes y tomar medidas más ambiciosas.

El informe también señala que reducir las emisiones y adaptarnos a los efectos del cambio climático son dos tareas que deben avanzar al mismo tiempo.

Es importante actuar frente a los nuevos riesgos que puedan aparecer y dar prioridad a aquellas medidas que ayuden tanto a reducir las emisiones como a adaptarnos.

El informe destaca también que alcanzar las emisiones netas cero es solo un paso hacia el objetivo de conseguir emisiones netas negativas.

Para ello, será necesario retirar dióxido de carbono de la atmósfera, pero esta medida debe utilizarse como complemento y nunca como sustituto de una reducción constante de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, retirar dióxido de carbono de la atmósfera solo podrá ayudar realmente a volver por debajo de 1.5°C si el aumento máximo de la temperatura se mantiene claramente por debajo de 2°C y se reducen todas las emisiones que todavía queden.

Por eso, será fundamental establecer normas y sistemas de control sólidos que garanticen que estas técnicas se utilizan de forma responsable, protegiendo el medio ambiente y asegurando que sus beneficios y posibles costes se repartan de manera justa.

Un futuro muy distinto

Este informe señala que la trayectoria de superar temporalmente los 1.5 °C, alcanzar un máximo y después reducir la temperatura supone un nuevo reto en la lucha contra el cambio climático.

Sin embargo, no podemos dejar este problema para las próximas generaciones. Es necesario actuar desde ahora para que todavía sea posible reducir la temperatura en el futuro.

Recibe toda nuestra info, más rápido en Google

Sigue ElTiempo.es en Google +