La serpenteante aurora que SpaceX grabó desde una nave en órbita
La aurora SpaceX grabada desde una cápsula en órbita deja una imagen única de las luces australes serpenteando sobre la atmósfera.
Barbara
La Tierra ha vuelto a dejar una imagen difícil de olvidar desde el espacio. La astronauta de la NASA Jessica Meir ha compartido un timelapse captado desde una cápsula SpaceX Dragon, en el que la aurora austral aparece extendiéndose bajo la nave como una cinta verde y rojiza que avanza sobre la atmósfera.
La escena muestra las llamadas luces del sur moviéndose de manera ondulante, casi como una serpiente luminosa sobre el planeta. Esta perspectiva del fenómeno aurora boreal, es lo que hace a estas imágenes tan características.
Y es que, acostumbramos a a ver imágenes de estos fenómenos desde la Tierra, como esas cortinas de luz sobre el horizonte. Rn cambio, en este caso la perspectiva habla sola: la aurora aparece por debajo de la nave, siguiendo la curvatura terrestre.
Una aurora austral vista desde encima de la atmósfera
Desde la perspectiva orbital, el fenómeno adquiere otra dimensión y características. Ya que la aurora no parece un simple resplandor a color en el cielo nocturno, sino una estructura viva, cambiante, que se desplaza sobre las capas altas de la atmósfera.

De hecho, la propia astronauta describió cómo el suceso como: una luz que parecía bailar y serpentear bajo la cápsula.
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Unas imágenes poco habituales hasta para aquellos que observan la Tierra desde la órbita.
Las auroras australes se forman cuando las partículas cargadas procedentes del Sol alcanzan el entorno terrestre.
Al llegar al campo magnético de la Tierra, estas partículas son canalizadas hacia las regiones polares y terminan chocando con gases de la atmósfera, como el oxígeno y el nitrógeno.
Ese choque libera energía en forma de luz. Los tonos verdes suelen asociarse al oxígeno en determinadas alturas, mientras que los matices rojizos pueden aparecer en capas más elevadas.
En este caso, la actividad solar reciente habría favorecido una exhibición especialmente visible desde la órbita.
Desde zonas del hemisferio sur, las auroras australes pueden observarse en episodios favorables cerca de la Antártida, Australia o Nueva Zelanda.
Sin embargo, vistas desde una cápsula espacial, revelan una verdad.
Y es que, no son destellos aislados. Sino enormes estructuras luminosas moldeadas por la relación entre el Sol, la atmósfera y el campo magnético terrestre.