La Tierra ha tenido uno de sus días más cortos desde 1973. ¿Cómo es posible?
El 10 de julio de 2025 se registró el día más corto de este año, y uno de los días más cortos de que comenzasen los registros, con relojes atómicos, en 1973.
Alejandro Riveiro
El pasado 10 de julio de 2025 ya es histórico porque, en más de 50 años, ha sido el día más corto medido en lo que va de año y uno de los más cortos desde que se inventasen los relojes atómicos para medir el paso del tiempo con mucha precisión…
El 10 de julio de 2025 fue el día más corto del año (por ahora) y uno de los más cortos medidos en décadas. Lo más intrigante es que el motivo no está completamente claro. Eso sí, hablamos de una reducción muy pequeña.
La Tierra tarda 24 horas (86 400 segundos) en completar una vuelta sobre sí misma. Es lo que conocemos como día solar y, desde hace décadas, es posible medir con gran precisión ese paso del tiempo gracias a los relojes atómicos.
En la práctica, en realidad, los días no suelen tener la misma duración. Generalmente son un poquito más largos o cortos, aunque en una escala que es completamente imperceptible para los seres humanos, porque es de 1 o 2 milésimas de segundo.
Incluso los huracanes y terremotos más potentes pueden afectar a la rotación.
Hay muchos factores que influyen en la rotación del planeta. Nuestra distancia al Sol y la Luna afectan a las mareas y eso puede acortar o alargar el día. El movimiento del núcleo, el manto y la corteza también tienen un impacto.
De hecho, incluso los huracanes y terremotos más potentes pueden afectar a la rotación, aunque su efecto es mucho más pequeño (se mide en la escala de microsegundos). Los cambios en la masa glacial en los polos también es otro factor.
Estos cambios siguen un patrón que se ha podido estudiar a lo largo de los años y que es el resultado de la combinación de todos esos factores. Así, a lo largo de los últimos cincuenta años, se ha visto que el día más corto sucede en junio, julio o agosto.
Un comportamiento predecible
El día más largo, a su vez, tiene lugar entre marzo y mayo, pero también ha sucedido en alguna ocasión entre octubre y noviembre. Se ha identificado incluso un patrón más corto, donde la duración del día varía de más largo a más corto cada entre 5 y 8 días.
En 2025, el día más largo del año fue el 29 de marzo, con 11,2 milisegundos más de lo habitual. Mientras que el día más corto fue el 10 de julio con 1,37 milisegundos menos. Aunque no se lleva el récord de día más corto registrado.
El día más corto tuvo lugar el 5 de julio de 2024, con 1,66 milisegundos menos de lo habitual. El 10 de julio de 2025 es el quinto día más corto registrado desde que se comenzó a medir el paso del tiempo de manera tan precisa (comenzó en 1973).

En realidad, todo esto es llamativo porque, de 1973 a 2019, cada año ha tenido una duración media del día más larga de lo habitual. Al final de cada año, ese extra de tiempo supone de 100 a 1100 milisegundos más.
El día más corto registrado tuvo lugar el 5 de julio de 2024, con 1,66 milisegundos menos de lo habitual.
Es el motivo por el que se utilizan los segundos intercalares para mantener la precisión de los relojes atómicos. Hasta ahora se han añadido 25 segundos intercalares, o bien el 30 de junio o el 31 de diciembre del año en cuestión.
Esto sucedía cuando la diferencia entre la hora real y la hora estándar era de en torno a un segundo. El último segundo intercalar se añadió el 31 de diciembre de 2016. Pero, desde 2020 la duración media del día, cada año, ha sido inferior a lo habitual.
Hacia tener que eliminar segundos intercalares
En los últimos 5 años, y en lo que va de 2025, la duración media del día y la diferencia anual es negativa. Lo más sorprendente es que por ahora no hay una explicación obvia. Habrá otros dos días más cortos en estas semanas.
El 22 de julio se calcula que será 1,34 milisegundos más corto. Mientras que el 5 de agosto tendrá duración de 1,24 milisegundos menos que lo habitual. De momento no hay señales de cuándo podría revertirse esta tendencia.
Sin embargo, algunas voces apuntan a que la aceleración ya podría estar frenando. De momento, cabe la posibilidad, si todo se mantiene, de que en 2029 pueda ser necesario retirar uno de los segundos intercalares. Es un escenario que nunca se había dado.
Si la tendencia se revierte antes de ese entonces, no será necesario realizar ese ajuste. Habrá que prestar atención a lo que suceda en los próximos años. En términos prácticos, por supuesto, este fenómeno no tiene ningún efecto tangible en nuestras vidas.
En 2029 puede ser necesario retirar uno de los segundos intercalares.
Es importante, en realidad, para todo aquello que necesita una medición del tiempo extremadamente precisa. Los sistemas de GPS, por ejemplo, necesitan utilizar una medición del tiempo que sea todo lo precisa posible.
De momento, por tanto, es principalmente una curiosidad, pero puede que en unos años asistamos a un momento histórico. Puede que, a finales de esta década, por primera vez, tengamos que restar un segundo de nuestros relojes…