La grieta que inquieta a los científicos: una placa tectónica se deshace lentamente bajo el Pacífico
Un equipo de expertos ha capturado por primera vez la desintegración de un punto de una placa tectónica bajo otra.
Pablo Ramos
La corteza terrestre está conformada por numerosas placas tectónicas, entre cuyas juntas reside una notable e importante actividad sísmica, que los seres humanos percibimos en muchas ocasiones como maremotos o terremotos.
Sin embargo, ahora un equipo de científicos ha observado por primera vez cómo esta corteza terrestre se está abriendo en la zona del Pacífico noroeste.
En concreto, esta zona se sitúa entre la isla de Vancouver, en Canadá, y la frontera norte de Estados Unidos, en la costa oeste. El movimiento de placas se está produciendo porque una de las placas tectónicas se está desintegrando poco a poco y se está abriendo para situarse por debajo de otra.

“Esta es la primera vez que tenemos una imagen clara de una zona de subducción en pleno proceso de desaparición. En lugar de colapsar de golpe, la placa se está desintegrando poco a poco, creando microplacas más pequeñas y nuevos límites. Así que, en vez de un gran accidente, es como ver un tren descarrilar lentamente, vagón a vagón”, detalla Brandon Shuck, profesor adjunto de la Universidad Estatal de Luisiana y autor principal del estudio.
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Movimiento de placas tectónicas en el Pacífico
Los científicos saben desde hace décadas que la subducción puede detenerse cuando las regiones flotantes de las placas oceánicas alcanzan una zona de subducción. “Pero hasta ahora no habíamos tenido una visión tan clara del proceso en acción“.
Estos nuevos hallazgos nos ayudan a comprender mejor el ciclo de vida de las placas tectónicas que dan forma a la Tierra”, incide Suzanne Carbotte, otra de las investigadoras del estudio.
Según los últimos registros sísmicos analizados, a lo largo de la grieta de 75 kilómetros, algunas secciones siguen siendo sísmicamente activas, mientras que otras están inquietantemente tranquilas.
«Una vez que un fragmento se ha desprendido por completo, ya no produce terremotos porque las rocas ya no están unidas«, afirmó Carbotte.

De este modo, la sismicidad es una señal inequívoca de que parte de la placa ya se ha separado y la brecha está creciendo lentamente con el tiempo, tal y como inciden los expertos en un comunicado.
Actividad sísmica en la costa del Pacífico de EEUU
A pesar de los llamativo del hallazgo, y de esta reducción de la actividad sísmica en algunos puntos de la falla. Es más, los investigadores ya han advertido que la falla, denominada Cascadia, sigue siendo un área capaz de generar terremotos y tsunamis de gran magnitud.
Los resultados de este trabajo plantean nuevas incógnitas y dudas para descifrar si esta rotura de la corteza terrestre y movimientos de placas tectónicas pueden propagarse a través de estas fisuras o si las fracturas podrían alterar la forma en que se distribuye la energía sísmica.
“La incorporación de estos nuevos detalles a los modelos mejorará la comprensión y la simulación de los riesgos sísmicos en el noroeste del Pacífico”, concluyen los expertos.