La triple lluvia de estrellas que iluminará el cielo nocturno en los últimos días de julio
Las Perseidas, delta Acuáridas y alfa Capricornidas coinciden esta semana en un espectáculo astronómico difícil de repetir.
Cristina Herrera
El cielo nocturno de finales de julio se transforma en un auténtico espectáculo para los amantes de la astronomía. Tres lluvias de estrellas —las Perseidas, las delta Acuáridas y las alfa Capricornidas— coinciden durante estos días, ofreciendo una rara superposición de destellos que surcan el firmamento desde distintas regiones del espacio en pleno verano.
Cada una de estas lluvias tiene un origen distinto, pero todas comparten algo en común: sus meteoros proceden de partículas de polvo y hielo liberadas por cometas en su paso por el sistema solar. Cuando la Tierra atraviesa estas corrientes de escombros, los fragmentos entran a gran velocidad en la atmósfera y se desintegran, dejando brillantes estelas visibles desde el suelo.
Alfa Capricornidas: menos frecuentes, pero brillantes
Las alfa Capricornidas son la primera de estas lluvias en activarse, con meteoros visibles desde el 7 de julio hasta mediados de agosto. Se originan en el cometa 169P/NEAT, descubierto en 2005, aunque la lluvia era conocida mucho antes.
A pesar de su baja tasa de meteoros —solo unos cinco por hora en su pico— destacan por su brillo. Algunas de estas partículas generan bólidos, meteoros tan intensos que pueden verse incluso en zonas con contaminación lumínica severa.
La noche del 31 de julio al 1 de agosto será el mejor momento para observarlas, con la Luna en cuarto creciente poniéndose hacia la medianoche, lo que dejará el cielo más oscuro en la segunda mitad de la noche.

Delta Acuáridas: una lluvia más activa en el hemisferio sur
Las delta Acuáridas del sur comienzan hacia el 12 de julio, aunque su pico se concentra entre el 29 y el 31 de julio. Su punto radiante se sitúa en la constelación de Acuario, en el sur, lo que favorece su observación desde el hemisferio austral, aunque en latitudes medias también se pueden observar varios meteoros por hora.
Se cree que esta lluvia proviene del cometa 96P/Machholz, un objeto con una composición química única que podría no haberse originado en nuestro sistema solar. Algunas teorías apuntan a que fue capturado gravitacionalmente tras cruzar el espacio interestelar.
En las noches cercanas a su máximo, la delta Acuáridas puede ofrecer hasta 20 meteoros por hora, especialmente en cielos oscuros.

Perseidas: la más famosa del verano
De las tres, las Perseidas son sin duda las más populares. Procedentes del cometa 109P/Swift–Tuttle, son conocidas por su alta tasa de meteoros y su capacidad para generar numerosos bólidos.
Esta lluvia comienza el 17 de julio y se extiende hasta el 24 de agosto, pero su pico será en la noche del 12 al 13 de agosto. Sin embargo, este año la luz de la Luna llena del 9 de agosto dificultará la observación en esos días. Por ello, los mejores momentos para disfrutar de las Perseidas serán los últimos días de julio y los primeros de agosto, cuando se combinan con las otras dos lluvias y el cielo estará más oscuro.

¿Cuándo y cómo observar el trío de lluvias?
La coincidencia entre las tres lluvias de meteoros ocurre entre el 29 y el 31 de julio, cuando sus respectivas tasas de actividad se solapan. Durante esas noches, los observadores podrán ver:
- Hasta 20 Perseidas por hora desde el noreste.
- Unas 20 delta Acuáridas por hora desde el sureste.
- Y hasta 5 alfa Capricornidas por hora desde el sur.
Si el cielo está despejado y la contaminación lumínica es baja, se pueden ver más de 40 meteoros por hora surcando el cielo, con trayectorias cruzadas que añadirán dinamismo al espectáculo.
La mejor estrategia para observarlas es alejarse de las ciudades, tumbarse mirando hacia el cielo oriental, y esperar entre la medianoche y el amanecer, cuando la Luna ya se ha puesto y el cielo está en su punto más oscuro.
La Luna, factor decisivo
El calendario lunar este año favorece claramente la observación a finales de julio. La Luna estará en fase creciente y se ocultará temprano, lo que permitirá varias horas de oscuridad plena.
En cambio, durante el pico tradicional de las Perseidas en agosto, la Luna entrará en fase de luna llena, iluminando el cielo y dificultando la visibilidad de los meteoros más tenues. Se espera que incluso en su máximo, la tasa visible descienda a 40-50 meteoros por hora, muy por debajo de los 75-100 que pueden observarse en condiciones óptimas.
*Noticia original publicada en The Weather Network por Scott Sutherland