Las tormentas secas ganan terreno este fin de semana: qué son y por qué preocupan
Redacción
La llegada de una vaguada atlántica está activando la atmósfera en buena parte del interior peninsular. Durante este viernes y fin de semana, se esperan tormentas secas en zonas del norte, centro y este del país, especialmente en Castilla y León, La Rioja, Aragón, Navarra, interior de Galicia y algunas áreas de Extremadura.
Varias regiones están en aviso amarillo y algunas incluso en nivel naranja por riesgo de fenómenos severos.
Las tormentas secas generan descargas eléctricas y fuertes rachas de viento, pero con escasa o nula precipitación en superficie. Aunque pueden parecer menos peligrosas al no dejar lluvias torrenciales, suponen un riesgo muy alto de incendios forestales: los rayos pueden alcanzar el suelo seco sin que la lluvia apague el posible foco, iniciando fuegos en zonas rurales o de monte.
Este tipo de tormentas son más frecuentes cuando hay mucho calor en superficie y aire más frío en altura, una combinación que favorece la convección. Si la humedad es insuficiente, las gotas se evaporan antes de tocar tierra, dejando solo la electricidad y el viento como protagonistas.
Un ejemplo reciente del impacto de las tormentas secas en España ocurrió en agosto de 2022, cuando una descarga eléctrica originada por una tormenta sin apenas precipitación provocó el incendio forestal de Vall d’Ebo (Alicante).
El fuego arrasó más de 12.000 hectáreas en apenas unos días y obligó a evacuar a centenares de personas. Este tipo de eventos, donde los rayos alcanzan masas forestales secas sin que la lluvia acompañe, son cada vez más frecuentes durante los veranos más cálidos y prolongados, agravando el riesgo de grandes incendios.
Previsión de tormentas secas este fin de semana en España: riesgo e incendios y de reventones
Durante el sábado y el domingo, estas tormentas volverán a repetirse en el alto Ebro, el Pirineo catalán, el interior de Castellón, sierras de Teruel y meseta norte, entre otras zonas elevadas. En algunas áreas, además del viento, podría aparecer granizo de gran tamaño.

Aunque el calor seguirá apretando, las tormentas secas se convierten en el fenómeno a vigilar. No solo por el peligro de incendio, sino también por los reventones térmicos que pueden producirse: descensos bruscos del aire que provocan ráfagas muy violentas en superficie, capaces de dañar árboles, tejados o infraestructuras.
Se recomienda extremar la precaución este fin de semana, sobre todo en áreas forestales o próximas a cultivos secos. La vigilancia se mantendrá activa hasta la próxima semana, cuando las tormentas podrían continuar, acompañadas de un descenso térmico.