Los niños nacidos hoy en España vivirán más del doble de años bajo condiciones extremas de incendio
Un niño nacido en España en 2025 podría pasar alrededor de 7,3 años de su vida expuesto a condiciones meteorológicas extremas favorables a los incendios, frente a los 3,5 años de una persona nacida en 1950.
Mar Gómez
Los incendios forestales son uno de los grandes riesgos climáticos del Mediterráneo, pero un nuevo trabajo pone el foco en algo diferente: cuántos años de nuestra vida estaremos expuestos a unas condiciones atmosféricas especialmente peligrosas para que un fuego se inicie, se propague rápidamente y resulte más difícil de controlar.
La investigación, publicada en Environmental Research Letters y liderada desde la Vrije Universiteit Brussel, concluye que un niño nacido en Europa en 2025 vivirá más de tres años adicionales bajo condiciones extremas de riesgo de incendio respecto a alguien nacido en 1950.
Esto supone un incremento del 84 %, y los investigadores estiman que el 86 % de ese aumento está relacionado con el cambio climático, y no simplemente con una mayor esperanza de vida.
España, entre los países europeos más expuestos
Los datos para nuestro país son especialmente llamativos. Bajo una trayectoria climática compatible con las políticas actuales, que el estudio asocia a un calentamiento global de aproximadamente 2,6 ºC a finales de siglo, una persona nacida en España en 2025 acumularía unos 7,3 años de exposición a condiciones meteorológicas extremas de incendio durante su vida.

Para una persona nacida en 1950, la cifra estimada es de 3,5 años. Es decir, los niños nacidos actualmente podrían vivir más del doble de tiempo bajo este tipo de condiciones.
Y hay otro dato muy gráfico: cada grado adicional de calentamiento global añadiría unos 448 días de condiciones extremas de incendio a la vida de un niño nacido hoy en España. Son casi 15 meses adicionales por cada grado de calentamiento.
¿Qué significa exactamente “tiempo extremo de incendios”?
Es importante hacer una distinción: el estudio no afirma que vayamos a pasar siete años rodeados de incendios, sino que suma los días en los que las condiciones meteorológicas son excepcionalmente favorables para ellos.
Los investigadores utilizan el Fire Weather Index (FWI) y consideran extremos aquellos días en los que este índice supera el 5 % de los valores más altos registrados para cada país entre 1985 y 2014.

Este denominado fire weather aparece cuando coinciden factores como temperaturas elevadas, baja humedad y viento, condiciones que favorecen que la vegetación se seque, que un incendio pueda propagarse más rápidamente y que las labores de extinción sean más complicadas. El calentamiento climático está haciendo que estas situaciones sean más frecuentes e intensas y que aparezcan en épocas y regiones donde históricamente eran menos habituales.
El Mediterráneo, el gran punto caliente europeo
El estudio sitúa al Mediterráneo como la región europea donde el aumento puede ser más acusado. Allí, las personas nacidas en 2025 podrían experimentar hasta 2,5 veces más exposición a condiciones extremas de incendio que las nacidas en 1950, lo que en algunas zonas equivale a más de cinco años adicionales a lo largo de una vida.

España comparte esta elevada exposición con otros países del sur de Europa. Según la tabla incluida en el estudio, Grecia alcanzaría 7,2 años, España 7,3, Italia 7,7 y Francia 7,5 años bajo el escenario de políticas climáticas actuales.
El futuro todavía puede cambiar
Una de las conclusiones más importantes del trabajo es que estas cifras no están escritas de antemano. Si el calentamiento global se limitara a 1,5 ºC, en línea con el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París, la exposición de un niño nacido en España en 2025 bajaría de los 7,3 años previstos con las políticas actuales a aproximadamente 6 años.
A escala europea, una reducción rápida de las emisiones podría recortar la exposición de los niños nacidos actualmente en una media de 1,3 años, y en las regiones más afectadas del sur de Europa la reducción superaría los dos años.
El mensaje científico detrás de estos números es sencillo: cada fracción de grado importa. El clima que vivan los niños nacidos hoy durante las próximas décadas dependerá, en parte, de cuánto calentamiento consigamos evitar ahora.