Los niveles de polen de cupresáceas se disparan tras las lluvias

Las lluvias de las últimas semanas podrían provocar un aumento de los niveles de polen en primavera, advierten los expertos.

Pablo Ramos

Las lluvias de las últimas semanas han provocado una contención de los niveles de alergia habituales en esta época del año. Sin embargo, con la llegada del anticiclón, las buenas temperaturas y la ausencia de precipitaciones, las plantas están mostrando su vigor, con una polinización notable y elevada, especialmente en especies como las cupresáceas.

Según destacan desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, estas intensas lluvias han generado un efecto lavado que ha eliminado temporalmente el polen. Sin embargo, también han frenado su liberación, especialmente en las especies de cupresáceas.

Efecto de las lluvias en los niveles de alergias a cupresáceas

En consecuencia, se ha alterado el calendario alergológico, lo que podría provocar un aumento de estos niveles en primavera. Según destaca el doctor Juan José Zapata, presidente del Comité de Aerobiología Clínica, el efecto lavado, sumado a las bajas temperaturas, frena la polinización. “Pero cuando el clima se estabilice, los niveles de polen podrían dispararse rápidamente”, explica Zapata.

Este panorama ambiental anticipa una primavera con una concentración de polen mucho más alta de lo habitual, lo que supondrá un desafío aún mayor para los pacientes alérgicos, recalcan desde esta entidad.

Previsión por zonas en España

Dicho esto, en lugares como la Comunidad de Madrid, se esperan niveles muy altos de cupresáceas para esta última semana del mes de febrero, especialmente en zonas como Aranjuez, Coslada o Getafe, y niveles medios en zonas más al norte y bajos en la zona de la sierra.

“El polen de estas plantas es el más abundante en invierno y, prácticamente, el único que en esta estación causa alergias. Esta familia incluye árboles y arbustos. Los más frecuentes son las arizónicas utilizadas en jardines y como setos”, explican desde la Comunidad de Madrid.

Esta especie se produce también en otros puntos del país, como Andalucía, donde la Universidad de Granada, en su informe de polen, detalla que los niveles de polen de cipreses ya alcanzan valores extremos en algunos puntos. Y que el polen de parietarias presenta niveles moderados con tendencia al alza.

En estas semanas, y más aún con la ausencia de lluvias y temperaturas suaves, las cupresáceas se encuentran en su periodo de polinización, aunque los niveles varían en función de las condiciones de cada jornada. “Los niveles de polen de cupresáceas presentan importantes fluctuaciones diarias por su gran dependencia de las condiciones meteorológicas”, explican los expertos.

Eso sí, los niveles de riesgo se incrementan durante las horas centrales del día, aunque pueden disminuir durante los periodos de bajas temperaturas y durante episodios de precipitación.

Consulta los niveles de polen en España

Se estima que en España existen cerca de ocho millones de personas que padecen algún tipo de alergia a pólenes. Es precisamente en esta época del año, a finales del invierno y comienzos de la primavera, cuando experimentan los síntomas de manera más exacerbada. En concreto, para estos días se espera que los niveles de polen sean elevados en buena parte del centro y el norte peninsular especialmente de pólenes como cupresáceas y alisos.

Por tanto, para contribuir a mitigar los síntomas de la alergia, los expertos recomiendan consultar los niveles de polen a diario para adoptar medidas preventivas en caso necesario. En este sentido, la sección de polen de Eltiempo.es es una herramienta que ofrece los niveles de polen, así como el tipo de especie que presenta estos registros, y los divide por provincias españolas y también por la jornada actual y las próximas.

“Es fundamental seguir activamente los niveles de polen a través de plataformas especializadas y consultar al alergólogo ante cualquier aumento. Además, es recomendable adoptar mejoras de control ambiental”, indica el doctor Zapata. Por ejemplo, en los casos de mayor incidencia, se recomienda evitar las zonas ajardinadas y, ya en el hogar, ventilar de forma controlada y frecuente.