Los océanos baten un nuevo récord de temperatura en junio con máximo histórico
Los océanos han registrado el junio más cálido de la historia, un récord que coincide con el inicio de El Niño. Los expertos advierten de que esta combinación puede intensificar las olas de calor y otros fenómenos meteorológicos extremos durante los próximos meses.
Mario Picazo
Los océanos del mundo han vuelto a escribir un nuevo capítulo en la historia del clima. Durante junio de 2026, la temperatura media de la superficie marina alcanzó los 20,98 ºC, el valor más alto registrado para ese mes desde que existen observaciones sistemáticas.
El dato supera incluso los récords establecidos durante los extraordinariamente cálidos años de 2023 y 2024, cuando un intenso episodio de El Niño contribuyó a elevar la temperatura del planeta hasta niveles nunca vistos.

La cifra puede parecer modesta, pero supone una anomalía enorme cuando se calcula sobre la inmensa superficie oceánica que cubre cerca del 71 % de la Tierra. Además, representa un salto muy significativo respecto a la temperatura media estimada antes de la Revolución Industrial, que rondaba los 19,6 ºC.
En poco más de siglo y medio, los océanos superficiales se han calentado alrededor de 1,4 ºC, una variación enorme para un sistema climático tan estable y con tanta capacidad para almacenar calor.

El Niño llega con los océanos ya extraordinariamente cálidos
La preocupación entre los climatólogos no se centra únicamente en el récord alcanzado, sino en el momento en el que se produce. El fenómeno climático de El Niño ya ha comenzado a desarrollarse en el océano Pacífico tropical y todo apunta a que continuará fortaleciéndose durante los próximos meses.
En circunstancias normales, El Niño transfiere una enorme cantidad de calor desde el océano hacia la atmósfera, elevando la temperatura media global y alterando los patrones meteorológicos de buena parte del planeta. Sin embargo, esta vez parte de una situación muy diferente, ya que los océanos presentan temperaturas excepcionalmente elevadas antes incluso de que el fenómeno alcance su máxima intensidad.
Las previsiones indican que El Niño podría mantenerse durante el otoño e incluso el invierno del hemisferio norte, aumentando la probabilidad de que vuelvan a batirse récords de temperatura tanto en el aire como en el mar durante la segunda mitad de 2026 e incluso a lo largo de 2027.
Un océano más cálido alimenta fenómenos meteorológicos extremos
Los océanos constituyen el principal depósito de energía del sistema climático. Desde mediados del siglo XIX han absorbido aproximadamente el 90 % del exceso de calor generado por el aumento de los gases de efecto invernadero y cerca del 25 % del dióxido de carbono emitido por las actividades humanas.
Cuando la temperatura superficial del mar aumenta, esa energía adicional queda disponible para alimentar numerosos fenómenos meteorológicos extremos. Las consecuencias pueden traducirse en lluvias torrenciales más intensas, tormentas más violentas, ciclones tropicales con mayor capacidad destructiva, olas de calor más persistentes y una mayor evaporación que altera el ciclo hidrológico.
Además, un océano más cálido favorece que la atmósfera retenga más vapor de agua. Por cada grado Celsius adicional de temperatura, el aire puede contener aproximadamente un 7 % más de humedad, incrementando el potencial de precipitaciones intensas cuando las condiciones atmosféricas son favorables.

Las olas de calor marinas se multiplican
El aumento continuado de la temperatura del océano está favoreciendo también la aparición de olas de calor marinas cada vez más frecuentes, extensas y duraderas. Estas anomalías térmicas afectan directamente a ecosistemas muy sensibles como los arrecifes de coral, las praderas marinas o numerosas especies comerciales de peces.
Cuando el agua permanece demasiado caliente durante semanas o meses, muchas especies modifican sus rutas migratorias buscando aguas más frías, mientras otras sufren importantes episodios de mortalidad. En distintas zonas del planeta ya se han observado desplazamientos de especies hacia latitudes más altas, proliferación de medusas, pérdida de biodiversidad y episodios masivos de blanqueamiento de corales.
¿Qué consecuencias puede tener para España?
Aunque El Niño suele ejercer una influencia limitada sobre la meteorología española en comparación con otras regiones del planeta, el extraordinario calentamiento del Atlántico y del Mediterráneo sí puede tener efectos importantes.
Un Mediterráneo excepcionalmente cálido aporta más humedad a la atmósfera y aumenta el potencial energético de tormentas intensas durante el final del verano y el otoño. También puede favorecer noches tropicales y tórridas más frecuentes en las zonas costeras, prolongar las olas de calor y dificultar el descenso de las temperaturas nocturnas.
En el Atlántico, unas aguas más calientes incrementan el contenido energético disponible para las borrascas y pueden modificar la intensidad de algunos sistemas meteorológicos que posteriormente alcanzan la Península Ibérica.

¿Estamos entrando en una nueva etapa climática?
Los científicos consideran que estos nuevos récords no deben interpretarse como episodios aislados, sino como parte de una tendencia sostenida de calentamiento que se viene observando desde hace décadas.
La combinación entre el calentamiento provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero y la llegada de un nuevo episodio de El Niño sitúa al sistema climático en un escenario especialmente delicado. Si esta evolución continúa, durante los próximos meses podrían registrarse nuevos máximos tanto en la temperatura de los océanos como en la temperatura media global.
Cada décima de grado adicional almacenada en el océano supone más energía disponible para la atmósfera y aumenta la probabilidad de que fenómenos extremos como olas de calor, lluvias torrenciales, sequías o ciclones intensos sean más frecuentes y severos.
Por ello, los expertos consideran que el estado actual de los océanos será uno de los principales factores que marcarán la evolución del clima mundial durante el resto de 2026 y buena parte de 2027.