Málaga se sumerge en un cielo de polvo: la calima africana invade la ciudad

Una masa de aire africano y la estabilidad favorecen la calima en Málaga, con cielos turbios, peor visibilidad y temperaturas elevadas.

Barbara

No es al primera vez que la calima llega a Málaga. Que esto ocurro, es el resultado de una situación atmosférica bastante reconocible, que suele repetirse cuando se combinan estabilidad y calor. En estos días, una masa de aire cálido procedente del norte de África se ha colado en el sur peninsular, arrastrando consigo polvo sahariano que queda suspendido en el aire.

La clave está en los vientos de componente sur, que actúan como una vía directa entre el desierto y el Mediterráneo. Cuando este flujo se activa, el polvo puede recorrer grandes distancias hasta llegar a ciudades como Málaga, donde acaba acumulándose en la atmósfera y generando ese cielo apagado y cargado que marca estos episodios.

La calima se instala en Málaga

A esta situación se suma otro factor clave: la estabilidad atmosférica. La presencia de una dorsal anticiclónica favorece cielos despejados y ausencia de precipitaciones, lo que impide que esas partículas se limpien de forma natural. Como resultado, el polvo permanece más tiempo en el aire, reduciendo la visibilidad y deteriorando la calidad del aire.

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Además, el episodio coincide con temperaturas anómalamente altas, lo que intensifica la sensación de ambiente cargado. El calor refuerza la llegada de aire africano y mantiene activo el transporte de polvo, generando ese característico cielo blanquecino o anaranjado que estos días se observa en la ciudad.

No es la primera vez que ocurre. La calima es un fenómeno relativamente frecuente en el sur de España, especialmente en primavera y verano, cuando las condiciones atmosféricas favorecen estas intrusiones saharianas. En ocasiones, incluso puede derivar en lluvias de barro si coincide con precipitaciones, al mezclarse las gotas con las partículas en suspensión.

A corto plazo, la evolución dependerá de los cambios en la circulación atmosférica. Mientras persistan los vientos del sur y la estabilidad, la calima seguirá presente, aunque con posibles altibajos en su intensidad.