Malas noticias en el espacio: el presupuesto de la NASA para 2027 amenaza sus programas
La Casa Blanca ha presentado su propuesta de presupuesto para la NASA en 2027 y, de materializarse, los recortes serían muy profundos…
Alejandro Riveiro
Después del enorme éxito de la misión Artemisa II, la NASA ya está trabajando en la próxima misión del programa Artemisa. Sin embargo, parece que las buenas noticias nunca vienen solas, porque se ha publicado la primera propuesta de presupuesto para la agencia espacial en 2027…
El presupuesto de la NASA para 2027 es muy duro
Según desvelan algunos medios, y como denuncia la asociación sin ánimo de lucro The Planetary Society, la Casa Blanca ha presentado una propuesta de presupuesto para la NASA en 2027 que es muy dura. Plantea una reducción de la financiación total de un 23%.
Con la propuesta presentada, se habla de que la agencia espacial estadounidense tendría que cancelar la mitad de sus programas científicos, porque el presupuesto de misiones científicas pasaría de 7250 a 3900 millones de dólares.
The Planetary Society ya fue muy vocal en 2025, cuando la Casa Blanca presentó una propuesta que planteaba recortes muy profundos. Además, denuncian dos cosas: falta de transparencia y negativa a reconocer el panorama político actual.
Como ejemplo, denuncian que en esta nueva propuesta ni siquiera se menciona qué misiones quedarían canceladas. La única forma de saberlo es comparándolo con el presupuesto de 2026 para ver cuáles están listadas y cuáles no.
En general, la propuesta es muy vaga, eliminando la mención de líneas de financiación que estaban bien definidas en el pasado y sustituyéndolas por otras mucho más genéricas. Un ejemplo es la de «tecnología de Marte», con 438 millones de presupuesto.
El desglose de costes que tiene es mínimo. Hay muy poca información a pesar de que ese presupuesto es superior al de la división de heliofísica (que estudia el Sol). A pesar de ello, se describe solo de una manera muy general.
Muchas cosas que se repiten
Lo más sorprendente es que desde The Planetary Society denuncian que este presupuesto, en gran medida, es el mismo que ya se quiso presentar para 2026. Un presupuesto que el Congreso ya rechazó gracias a diferentes congresistas.
No solo eso, aseguran que hay diferentes errores, porque se mencionan cosas como cancelar la misión de retorno de muestras de Marte. Algo que resulta muy llamativo porque… precisamente, se canceló a finales de 2025.
También se menciona la financiación del telescopio James Webb… con el año incorrecto (2026 en lugar de 2027). Pero lo más importante es que, si se aprobasen, The Planetary Society calcula que habría que cancelar más de 40 proyectos.

Por ponerlo en perspectiva, estamos hablando de la tercera parte del total que la NASA tiene en marcha. Entre las misiones afectadas estarían algunas que son muy conocidas, como New Horizons, OSIRIS-APEX o Juno. Todas nos resultan familiares.
Porque fueron las mismas que, en 2025, se planteó que deberían cancelarse con el presupuesto que la Casa Blanca pretendía aprobar en 2026. Lo peor de todo es que también se verían afectadas las colaboraciones internacionales.
Eso impactaría de lleno en el róver Rosalind Franklin, de la Agencia Espacial Europea, que debería explorar Marte. La NASA aseguraba, en marzo de este mismo año, que seguirá colaborando con el Viejo Continente para convertirla en realidad.
La esperanza es, de nuevo, el Congreso
Lo que no cambia es lo referente a misiones tripuladas. Es decir, incluso si se aprobase, el nuevo presupuesto no supondría un problema para que el programa Artemisa pueda seguir adelante con las misiones que tiene previstas.
El problema, y es lo que se critica, es que ese apoyo llega gracias a pegar un mazazo terrible a los programas científicos de la NASA. Algo que es mucho más difícil de mantener con la inversión privada porque, naturalmente, pocas empresas podrían mostrar interés en algo así.
Mientras el turismo espacial es una vía de lo más atractiva, es poco probable que una empresa vaya a financiar cosas como estudios sobre la salud humana. Los beneficios de esos estudios llegan a mucho más largo plazo y necesitan inversiones muy grandes.
El consuelo es que, en 2025, se rechazaron unos recortes muy parecidos y el Congreso ha demostrado que apoya a la NASA. Sin ir más lejos, unos 100 miembros de la Cámara de Representantes han firmado una carta que pide precisamente lo opuesto: aumentar el presupuesto científico de la agencia.
De momento es pronto para saber si este presupuesto se convertirá en realidad. Si nos fijamos en lo sucedido en 2025, hay muchos motivos que invitan al optimismo, porque el Congreso de EE. UU. parece estar del lado de la NASA.
Pero este mismo año, a finales, habrá nuevas elecciones (las midterms como las llaman en Estados Unidos), y el resultado podría provocar que este presupuesto se encuentre con mucho más apoyo. Si es así, el futuro de la investigación científica de la NASA en 2027 podría quedar en una situación muy delicada.