Marte rompe el guion: Curiosity descubre moléculas inéditas que ponen en jaque la vida

Curiosity descubre compuestos orgánicos inéditos en Marte, clave para entender si el planeta rojo pudo albergar vida en su pasado.

Alejandro Riveiro

En 2020, el róver Curiosity perforó una roca para recoger muestras y analizarlas. Ahora, seis años más tarde, tras muchos trabajos y análisis, finalmente se han publicado los resultados y son de lo más sorprendentes. El róver ha descubierto siete moléculas orgánicas, nunca jamás vistas en la Tierra.

Curiosity descubre moléculas orgánicas nunca vistas en Marte

Gracias al trabajo de laboratorio, se ha logrado encontrar 21 moléculas orgánicas en la roca que perforó Curiosity. De ellas, siete nunca habían sido detectadas en Marte. Las malas noticias son que no hay forma de determinar su origen.

Es decir, es imposible saber si estas moléculas orgánicas se crearon de manera biológica o geológica, porque ambas posibilidades son factibles. Es decir, podrían deberse a la actividad de vida o a procesos geológicos. La primera opción sería muy interesante.

Banco de imágenes: Canva.

Aunque hay una conclusión incluso más importante e interesante. Es una nueva confirmación de que Marte, en su infancia, tenía las condiciones necesarias para poder albergar vida. Estas moléculas también son interesantes en sí mismas.

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Ahora forman parte de una lista de moléculas que son capaces de preservarse durante miles de millones de años en rocas, pese a la exposición a la radiación de Marte. La roca estudiada se apodó Mary Anning 3, por Mary Anning, una célebre paleontóloga británica.

Es imposible saber si estas moléculas orgánicas se crearon de manera biológica o geológica, porque ambas posibilidades son factibles.

La región en la que se recogió es conocida como el Monte Sharp. Hace miles de millones de años, estuvo cubierta de lagos y corrientes, que aparecieron y desaparecieron en repetidas ocasiones. Ese proceso enriqueció la zona con minerales de arcilla.

Son especialmente buenos para conservar compuestos orgánicos. Es decir, moléculas ricas en carbono que forman los bloques básicos de la vida y que podemos encontrar a lo largo y ancho del Sistema Solar. Su presencia, por tanto, no es garantía de que haya vida.

¿Por qué estas moléculas son interesantes?

Lo más intrigante es que entre esas moléculas hay un heterociclo de nitrógeno. Es una estructura de átomos de carbono, en forma de anillo, que contiene nitrógeno. Esta estructura molecular es importantísima desde el punto de vista de la biología.

Los meteoritos marcianos son fragmentos de la superficie de Marte que han aterrizado en nuestro planeta.

Está considerada una precursora del ADN y el ARN, dos ácidos nucleicos que son clave para almacenar información genética. Hasta ahora, nunca se habían encontrado moléculas así en la superficie de Marte, ni en meteoritos marcianos.

Como su nombre indica, los meteoritos marcianos son fragmentos de la superficie de Marte que han aterrizado en nuestro planeta. Algo posible cuando se produce una colisión que es lo suficientemente potente como para expulsar fragmentos de la superficie de un objeto celeste.

Marte
Banco de imágenes: Canva.

Esto quiere decir que, del mismo modo, hay meteoritos de la Tierra en Marte y en otros lugares del Sistema Solar. En realidad, este hallazgo se suma a una larga lista de descubrimientos que se han realizado sobre el planeta rojo.

Gracias a estos hallazgos, cada vez está más claro que Marte, hace miles de millones de años, tenía las condiciones adecuadas para poder albergar vida. Esto no permite responder, sin embargo, a la pregunta sobre si llegó a aparecer.

Es una respuesta a la que solo llegaremos con mucha más información y tecnología incluso más avanzada. Todavía queda un camino largo por recorrer para entender si Marte solo tuvo las condiciones necesarias o algo más…

¿Cómo se estudian las rocas en Marte?

Por ahora, no tenemos la capacidad de traer muestras de material de Marte a la Tierra. Así que, en su momento, cuando se estaba diseñando el róver Curiosity, se optó por la opción más lógica: llevar hasta allí un laboratorio en miniatura.

La gran pregunta es si, en algún momento, Marte llegó a tener vida antes de que dejase de ser habitable.

Un conjunto de instrumentos en miniatura llamado SAM (por las siglas en inglés de Análisis de muestras en Marte). Un taladro, en el extremo de un brazo robótico, pulveriza la roca para recoger muestras y las deposita en el conjunto de instrumentos.

Allí, un horno de alta temperatura calienta el material y libera gases que el resto de instrumentos pueden analizar para desvelar su composición. Lo más interesante es que, aunque Curiosity es ciertamente útil, ya hay una versión más potente en camino.

Gracias al avance de la tecnología, el róver Rosalind Franklin, de la Agencia Espacial Europea, llevará a Marte una versión más avanzada de SAM. La misión Dragonfly, de la propia NASA, que se lanzará en 2028, llevará una versión similar de ese mismo instrumento.

Su destino es Titán, el satélite más grande de Saturno. Su objetivo será ayudar a entender mejor su composición y comprender cómo es este lugar tan diferente a la Tierra. Con cada misión y cada nuevo instrumento, tendremos una imagen más completa.

La gran pregunta es si, en algún momento, Marte llegó a tener vida antes de que dejase de ser habitable. Con cada nuevo estudio, misión e instrumento que se utiliza para analizar la información recogida, estamos cada vez más cerca de conseguir una respuesta. El estudio se puede consultar en este enlace.