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Invierno


¿Qué es el invierno?

El invierno es una de las cuatro estaciones de las zonas templadas. Se caracteriza por días más cortos, noches más largas y temperaturas más bajas conforme nos alejamos del ecuador. Es la estación posterior al otoño y que precede a la primavera.

El invierno astronómico es el periodo comprendido entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera. Sin embargo, el invierno meteorológico comienza antes, abarcando los meses completos de diciembre, enero y febrero. Éste se basa en el ciclo de temperatura anual y el calendario, en lugar del viaje de la Tierra alrededor del Sol.

Cuando comienza el invierno en uno de los hemisferios, empieza el verano en el otro. Se le cataloga como invierno boreal cuando ocurre en el hemisferio norte y como invierno austral cuando se produce en el hemisferio sur.

Cabe añadir que en la zona intertropical a veces se emplea el término <<verano>> para referirse a la estación seca, e <<invierno>> para la estación lluviosa.

¿Cuándo comienza y cuándo termina el invierno?

El solsticio de invierno marca el inicio del invierno astronómico, momento en que el Sol incide sobre la tierra con el mayor ángulo con el plano del ecuador (lo mismo ocurre en el solsticio de verano). Se trata del día más corto del año en el hemisferio invernal (menor número de horas de luz solar), ya que la inclinación del eje terrestre es tal que la incidencia solar es mínima. La inclinación máxima del eje terrestre es de 23° 27′ y sucede dos veces el año, durante los dos solsticios.

Esto sucede (en función del año) alrededor del 21 de diciembre en el hemisferio norte, y entre el 20 y 23 de junio en el hemisferio sur. Además, el solsticio de invierno de un hemisferio coincide con el solsticio de verano (día más largo del año) en el otro hemisferio, y viceversa.

El equinoccio de primavera marca el final del invierno y el principio de la primavera. Durante los equinoccios, el Sol alcanza la altura máxima sobre el ecuador, es decir, se encuentra sobre la línea del ecuador y por esas fechas el día y la noche tienen la misma duración en ambos hemisferios (equilux).

El equinoccio de primavera se da alrededor del 21 de marzo en el hemisferio norte, y alrededor del 22 de septiembre en el hemisferio sur, con pequeñas variaciones en función del año. Además, el equinoccio de primavera en un hemisferio coincide con el equinoccio de otoño en el otro, y viceversa.

El clima en invierno

El invierno es la estación más fría del año. Al haber menos horas de luz solar e incidir ésta de forma menos directa, las temperaturas son más bajas que el resto del año. Este efecto se incrementa a medida que nos alejamos de los trópicos y nos acercamos a los polos.

El meteoro más representativo del invierno es, sin duda, la nieve. Aparece de forma recurrente en las latitudes medias (principalmente en las zonas más elevadas) y altas. Además, las bajísimas temperaturas permiten que la cobertura de hielo y nieve en el hemisferio invernal gane mucha extensión.

En España, la temperatura media del invierno es de 7.94 °C (periodo de referencia 1981-2010). La temperaturas media en invierno sólo es superior a los 10°C en zonas de la costa norte, valle del Guadalquivir, costas mediterráneas, Baleares y Canarias. Por el contrario, las cumbres más altas presentan temperaturas inferiores a los 0°C en promedio.

Las heladas son recurrentes y, en ocasiones, intensas en amplias zonas del interior peninsular. Las temperaturas mínimas con frecuencia bajan de los -10°C en zonas de montaña y áreas propicias a inversión térmica en días anticiclónicos.

En cuanto a las precipitaciones, el promedio invernal en España se sitúa en torno a los 200 mm, siendo Galicia y la vertiente cantábrica las zonas con mayor acumulación. En puntos del oeste gallego la media está por encima de los 600 mm.

Se trata de la estación más lluviosa en gran parte de la vertiente atlántica, mientras que en la vertiente mediterránea, en general, se ve superada por el otoño y la primavera. Esto es debido a que mayoritariamente las lluvias proceden de borrascas atlánticas y frentes que se desgastan al cruzar la Península de oeste a este.

La nieve aparece de manera recurrente y abundante en los principales sistemas montañosos, especialmente en la Cordillera Cantábrica y Pirineos. No obstante, este fenómeno también se da con relativa frecuencia en zonas llanas de la mitad norte, y de forma más ocasional en otras zonas de la mitad sur. Por ejemplo, la ciudad de Burgos presenta un promedio de 12 días de nieve en invierno, mientras que en Madrid es de 2,9 días.

Además, en el extremo norte peninsular se dan casi todos los años fuertes temporales, con intensas lluvias y nevadas, viento y gran oleaje. A veces estos temporales afectan a más zonas de la Península.

Origen del término <<invierno>>

En su etimología viene del castellano antiguo ivierno, del latín popular hibernum, y a su vez del latín tempus hibernum, que quiere decir “estación invernal”.

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