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Materia oscura

Materia oscura es una forma de materia que no emite luz ni energía detectable directamente, pero cuya existencia se infiere por los efectos gravitatorios que ejerce sobre la materia visible.

Aunque no puede observarse con telescopios, representa cerca del 27 % del contenido del universo. Su naturaleza exacta sigue siendo, a día de hoy, uno de los grandes misterios de la astrofísica.

Por qué sabemos que la materia oscura está ahí, aunque no podamos verla

El primer indicio claro surgió en los años 30, cuando el astrónomo suizo Fritz Zwicky observó que las galaxias del cúmulo de Coma se movían demasiado rápido para la cantidad de masa visible que se les suponía. La gravedad, tal como la entendemos, no bastaba para mantenerlas unidas. Algo más debía estar tirando de ellas.

Décadas después, en los años 70, Vera Rubin y Kent Ford estudiaron la velocidad de rotación de las galaxias espirales.

Esperaban que las estrellas más alejadas del centro galáctico giraran más despacio, igual que los planetas lejanos en el sistema solar. Pero no. Giraban casi a la misma velocidad. La explicación más plausible: una gran cantidad de masa no visible envolviendo las galaxias como un halo.

Desde entonces, ese algo invisible —o mejor dicho, no luminoso— se conoce como materia oscura. No por tenebrosa, sino por el hecho de que no interactúa con la luz ni con otras formas de radiación electromagnética.

Qué no es y por qué no se puede detectar con telescopios

No es polvo interestelar. Tampoco planetas invisibles, ni estrellas apagadas. Todas esas formas de materia ordinaria ya han sido descartadas. Incluso los neutrinos, partículas sin carga y apenas masa, no explican el fenómeno en su totalidad.

Tampoco emite ondas de radio, ni rayos X, ni luz infrarroja. En resumen, no puede detectarse por ningún medio convencional. No brilla, no absorbe, no refleja. Solo ejerce gravedad. Y ahí está su huella.

Se comporta como una especie de esqueleto invisible sobre el que se organiza la materia visible del universo. Galaxias, cúmulos y estructuras cósmicas de gran escala parecen ensamblarse alrededor de esta red oscura, que actúa como andamiaje del cosmos.

Más de una cuarta parte de todo lo que existe en el universo es materia oscura, aunque no podamos verla ni detectarla directamente

Qué teorías intentan explicar su origen y composición

Existen varias propuestas. La más extendida sostiene que la materia oscura estaría formada por partículas subatómicas aún no descubiertas. Entre las candidatas más mencionadas se encuentran los WIMPs (partículas masivas que interactúan débilmente), los axiones y, más recientemente, los neutralinos, una partícula teórica derivada de la supersimetría.

Sin embargo, hasta ahora ningún experimento ha logrado detectarlas. Ni en colisionadores de partículas como el Gran Colisionador de Hadrones, ni en los detectores subterráneos diseñados para registrar cualquier interacción mínima con materia común. Silencio total.

Hay, incluso, teorías que cuestionan la existencia misma de esta materia. Algunos físicos proponen modificar las leyes de la gravedad a escalas cósmicas, en lugar de introducir una sustancia invisible. Pero estas alternativas, aunque interesantes, aún no logran explicar todos los datos observacionales.

Dónde se encuentra la materia oscura en el universo

No está distribuida de forma uniforme. Se concentra en los halos galácticos, en el entorno de cúmulos y supercúmulos de galaxias, y en las vastas estructuras filamentosas que forman la red cósmica. Es decir, no rellena los vacíos del espacio, sino que rodea las zonas donde hay materia visible, controlando su movimiento y evolución.

En simulaciones computacionales, como las realizadas por el Instituto Max Planck o la NASA, puede verse cómo la materia oscura moldea la forma del universo. Donde hay mayor densidad de materia oscura, la materia común tiende a acumularse y formar galaxias. Es una coreografía gravitacional que se ha desarrollado durante 13.800 millones de años.

Cómo afecta a la expansión del universo y su destino final

A diferencia de la energía oscura, que parece impulsar la expansión acelerada del universo, la materia oscura actúa como un freno. Su gravedad modera, ralentiza, permite que las galaxias se formen y permanezcan cohesionadas. Sin ella, muchas de las estructuras cósmicas que hoy conocemos no existirían. O al menos, no con la forma actual.

En cierto modo, se ha convertido en una pieza clave para entender la historia del universo. Su comportamiento influye en el fondo cósmico de microondas, en la distribución de las galaxias y en la evolución de los primeros núcleos galácticos. Puede que, sin su intervención silenciosa, el universo habría seguido un camino muy distinto.

Materia oscura
Fuente: Banco de imágenes Canva