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Supercélula

Las supercélulas son un tipo de tormenta que juega en otra liga. Son tormentas que son capaces de mantenerse activas durante más de 3 horas y producir los fenómenos más extremos que nos puede ofrecer la meteorología, ya sea desde tornados, granizo gigante, inundaciones repentinas o rachas de viento huracanadas.

Además, lo que las hace más particulares, es que tienen una estructura muy distinta a la de una tormenta normal.

Están mucho más organizadas, son más duraderas y mucho más complejas en su interior. Cabe tener en cuenta que, las supercélulas representan la expresión máxima de laconvección en la atmósfera.

¿Qué es una supercélula?

Así pues, cuando se habla de supercélula se trata de una tormenta muy organizada que posee un núcleo rotatorio (o vórtice) persistente conocido como mesociclón.

Dicho de forma sencilla: dentro de la tormenta hay una corriente ascendente que gira sobre sí misma, como si fuera un tornado interno. Ese detalle es el que cambia completamente el comportamiento de una tormenta y cuando pasa de tormenta unicelular o multicelular (con diferentes núcleos) a una supercelular.

En cambio, una tormenta convencional tiene una corriente ascendente, descendente y colapsa relativamente rápido, mientras que una supercélula puede mantenerse viva durante varias horas porque su estructura interna está mucho mejor organizada y se va retroalimentando sola.

Cómo se forma una supercélula

Aire cálido e inestable

El primer ingrediente es el aire cálido y húmedo cerca de la superficie. Ese aire tiende a ascender porque es menos denso. Cuant más aire cálido haya, más energía habrá acumulada en capas bajas y mayor convección y potencial tendrá la tormenta contrastando con el aire frío en altura.

Cizalladura del viento

La cizalladura es un elemento clave. Se trata de un cambio de velocidad o dirección del viento con la altura. Sin ella, la mayoría de tormentas crecen y se disipan rápidamente.

Cuando existe una cizalladura destacable, el aire ascendente empieza a estirar la rotación horizontal presente en la atmósfera. Poco a poco se forma una corriente ascendente giratoria: el mesociclón. Ese núcleo rotatorio es la esencia de la supercélula.

El corazón de la supercélula: el mesociclón

Una estructura muy violenta

El mesociclón es una corriente que rota y asciende de una forma muy violenta y que puede ocupar varios kilómetros de diámetro, pero no es un pequeño remolino visible como un tornado, sino una rotación dentro de la tormenta.

Gracias a él, la supercélula consigue separar las corrientes ascendentes de las descendentes, evitando destruirse a sí misma demasiado rápido.

Rotación persistente

La persistencia es una de las características más importantes. Una tormenta normal puede durar menos de una hora, pero una supercélula puede sobrevivir durante mucho más tiempo mientras mantenga su estructura rotatoria.

Tipos de supercélulas

Supercélula clásica

Es la tormenta supercelular más conocida y probablemente la que aparece en la mayoría de fotografías más espectaculares.

Presenta una base bien definida, con una nube curiosa en su parte delantera que tiene forma de pared, aunque generalmente no llega a la superfície (wall cloud) y detrás suyo viene asociada a fuertes precipitaciones y una estructura muy organizada.

Supercélula de baja precipitación

Estas tormentas tienen menos lluvia visible, pero suelen mostrar estructuras impresionantes igualmente. Son bastante apreciadas por los cazatormentas porque permiten observar claramente la rotación. Aun así, también pueden producir granizo enorme y fenómenos severos.

Supercélula de alta precipitación

En este caso, la lluvia envuelve gran parte de la tormenta y la visibilidad es muy reducida. Este tipo de supercélulas son especialmente peligrosas porque los tornados y otros fenómenos severos pueden quedar ocultos por la precipitación, dificultando muchísimo verlos.

Fenómenos severos asociados a las supercélulas

Tornados

Aunque no todas las supercélulas producen tornados, muchas de las más violentas sí están asociadas a ellos y aparecen cuando parte de la rotación del mesociclón se concentra y se estira intensamente. Una misma supercelula puede generar varios tornados.

Granizo gigante

Las fuertes corrientes ascendentes generadas por el mesociclón permiten que las piedras de granizo permanezcan mucho tiempo suspendidas dentro de la tormenta, creciendo cada vez más. En algunos casos se han registrado granizos del tamaño de pelotas de tenis o incluso mayores.

Reventones y vientos extremos

Las corrientes descendentes de la tormenta supercelular también pueden generar reventones muy intensos con rachas de viento huracanadas y, a la vez, muy peligrosas.

Lluvias torrenciales

Algunas supercélulas descargan enormes cantidades de agua en poco tiempo, provocando inundaciones repentinas. Por ejemplo, en España, tenemos ejemplos de más de 100 mm en 2 horas.

Cómo reconocer una supercélula

Base baja y estructura organizada

Muchas supercélulas presentan una apariencia muy distinta a la de una tormenta común. La base suele ser amplia y relativamente baja.

Nube pared

Uno de los rasgos más conocidos es la «wallcloud« o nube pared: un descenso localizado de la base de las nubes de la tormenta debido a la rotación.

Forma de yunque

Como otras tormentas intensas, las supercélulas desarrollan un gran yunque en altura debido al choque de las corrientes ascendentes contra la tropopausa y, en muchas ocasiones, producen «overshooting«. Es decir, siguen creciendo centenares de metros por encima de la tropopausa, ya en la estratosfera.

Las supercélulas en España

Aunque mucha gente las asocia únicamente a Estados Unidos, en España también se producen supercélulas.

Durante primavera y verano pueden aparecer situaciones favorables, especialmente en zonas del interior peninsular, el valle del Ebro o áreas del Mediterráneo. En algunos episodios han generado granizadas históricas y tornados.

¿Por qué son tan comunes en Estados Unidos?

La geografía de Estados Unidos favorece muchísimo este tipo de tormentas. El aire cálido y húmedo procedente del golfo de México se encuentra constantemente con aire frío y seco que llega desde Canadá o las Montañas Rocosas.

Ese contraste crea choques de masas que generan atmosferas extremadamente inestables. Además, las grandes llanuras permiten que las masas de aire circulen sin demasiados obstáculos.

El papel del radar meteorológico

Hoy en día, los radares Doppler son fundamentales para detectar supercélulas. Estos miden movimentos horizontales en la troposfera y allí es donde se ven las características de rotación dentro de la tormenta supercelular. También existen indicios visuales en satélite y modelos meteorológicos que ayudan a intuirlas.

Cazatormentas y fascinación visual

Las supercélulas han generado una enorme comunidad de aficionados y cazatormentas. Y no es difícil entender por qué.

Algunas presentan estructuras impresionantes: bandas nubosas giratorias, bases oscuras gigantescas y cielos con aspecto casi irreal. Aun así, acercarse a una supercélula implica riesgos importantes y requiere experiencia.

En definitiva, las supercélulas son las tormentas más severas que existen en la atmósfera. Su capacidad para producir fenómenos severos las convierte en interés de estudio constante por parte de meteorólogos de todo el mundo.

Más allá de su espectacularidad visual, son sistemas capaces de generar situaciones muy peligrosas en cuestión de minutos.