Un tifón es un tipo de ciclón tropical (borrasca muy profunda tropical) que puede causar gran devastación por allí donde pasa. Generalmente adoptan ese nombre en el Pacífico Occidental, pero son igual que los huracanes ya que generan lluvias muy intensas, vendavales huracanados y marejadas ciclónicas.
Se originan normalmente en aguas cálidas y se retroalimentan de la energía calorífica de los océanos en zonas ecuatoriales.
¿Qué es un tifón?
Cuando hablamos de tifones, nos referimos a borrascas muy profundas y potentes que generan fenómenos meteorológicos extremos con presiones atmosféricas bajísimas en su centro que provocan elevaciones súbitas del nivel del mar.
Normalmente, se forman en las aguas más cálidas del Pacífico occidental y algunos de ellos acaban llegando en las costas. Pueden causar daños muy graves en las regiones afectadas, tanto en infraestructuras como en la población.
Diferencia entre tifón, huracán y ciclón
Tanto un huracán como un tifón son dos ciclones tropicales iguales o de características muy similares. La principal diferencia entre los dos primeros términos son las regiones.
En cambio, un ciclón tropical, no deja de ser una borrasca más profunda y potente de lo habitual con tormentas ya organizadas, pero no tan severas como las que produce un huracán o tifón. Digamos que el ciclón tropical o tormenta tropical es la primera fase de formación.

Es decir, los ciclones tropicales que ocurren en el Pacífico Occidental y áreas asiáticas como Filipinas, Japón y China se denominan tifones, mientras que los que se generan en el Atlántico Norte, el Pacífico Oriental, toda la zona del Caribe y demás, se vaticinan como huracanes.
Cómo se forma un tifón
Condiciones necesarias para su desarrollo
Estos sistemas meteorológicos tan extremos se forman a partir de una serie de condiciones que favorecen su desarrollo.
La primera condición va ligada a la segunda y es una agua del mar cálida, generalmente, por encima de los 26ºC que implique una gran evaporación, humedades elevadas y una gran disponibilidad de agua precipitable. Un aspecto lleva a otro.
Por otra parte, necesitamos también ausencia de vientos fuertes tanto en superficie como en altura. Si hubiese mucho viento, se desorganizaría el sistema. Finalmente, deberemos tener una onda tropical o una pequeña borrasca que sea el punto de partida para que se generen las primeras tormentas.
Etapas de formación y evolución de un tifón
Una vez se reúnan todas estas características o condiciones citadas anteriormente, se sumará el Efecto Coriolis de la Tierra, que será esencial para interactuar con las tormentas y que estas se organicen y empiecen a rotar sobre si mismas generando un ciclón tropical, dicho también tormenta tropical. Esta es la primera etapa.
Luego si las condiciones siguen siendo favorables y se mantienen las condiciones iniciales, esta tormenta tropical evolucionará a huracán o tifón de categoría 1, 2, 3, 4, o 5, la máxima, siendo los dos primeros ciclón tropical, aún no convertido en tifón. La categoría final del sistema dependerá de las condiciones meteorológicas que se vaya encontrando el ciclón en su desplazamiento.
Características principales de un tifón
Las principales características de un tifón son la velocidad del viento, la duración, la trayectoria y el tamaño, pero lo más significativa es que se dividen en categorías y cada una de ellas dictará sentencia sobre la severidad y la intensidad que puede ofrecer un tifón u otro.
Vientos y velocidades máximas
Los vientos de estos sistemas se miden en medias de velocidad cada minuto normalmente, aunque, a veces, también se destacan las rachas o picos de viento, aunque no es lo habitual.
Así pues, un tifón de categoría 1 se iniciaría sobre una velocidad media del viento superior a los 118 km/h (antes, estaríamos hablando de tormentas tropicales) hasta un tifón de máxima categoría que dejaría vientos superiores a 195 km/h.

Tamaño y estructura del sistema ciclónico
El tamaño de un tifón varía según su intensidad, pero de promedio suele situarse entre los 300 y 700 km de diámetro. Aunque hay constancia de algún tifón de máxima categoría que ha superado los 1.000 km.
Su estructura se define por un «ojo» sin nubosidad aparente en su centro y con calma de vientos absoluta. Se podría decir hasta que en un área de unos 50 km, hace buen tiempo.
Mientras que alrededor del «ojo» circular es donde se ubica el poderío del tifón con todas las paredes de nubosidad convectiva y vertical generando precipitaciones torrenciales y vientos que pueden ir de los 118 km/h citados, hasta más de 200 km/h.
Duración y trayectoria
Estos dos aspectos son directamente proporcionales a las condiciones meteorológicas existentes que se encuentre el tifón en su superficie, pero de media, podríamos decir que el ciclo de vida de un tifón oscila entre algunos días y hasta un par de semanas desde su formación hasta su desorganización y debilitamiento.
Mientras que la trayectoria se ve directamente influenciada por los vientos predominantes que haya en la región donde se ubique.
Efectos de un tifón en el clima y el medio ambiente
Impacto en las precipitaciones y marejadas ciclónicas
Los efectos que genera un tifón pueden ser devastadores en muchas ocasiones y no solo por el viento. Las marejadas ciclónicas son aquellas mareas que acaban inundando zonas costeras por el simple hecho de que se produce una elevación súbita del nivel del mar causada por la baja presión atmosférica que genera el ciclón.
Además, le tenemos que sumar el gran temporal de mar que generan este tipo de ciclones.
En lo que se refiere a las precipitaciones, la mayoría de ellas se producen de forma torrencial y dejando cantidades de lluvia extremadamente abundantes.
Dependiendo de la categoría que tenga el tifón dejará más o menos lluvia, pero por norma general, oscilan entre los 300 y 500 litros/m² en menos de 48 horas, aunque han habido casos de tifones extremos que han llegado a superar la friolera cifra de 900 litros/m².
Consecuencias en la biodiversidad y los ecosistemas costeros
Cuando se produce una marejada ciclónica, la alta salinidad de los océanos penetrando en muchas zonas costeras repercute negativamente en todos los ecosistemas costeros y la biodiversidad en general y puede acabar con arrecifes de coral, lechos de pastos marinos y otras especies sensibles a cambios de aguas en sus ecosistemas.
También debemos tener en cuenta la erosión costera que provoca en lo que se refiere a la geología litoral y especies marinas que vivían mar adentro, quedan expuestas en las playas.
Daños y consecuencias de los tifones en la sociedad
Impacto en la infraestructura y viviendas
Los daños en la sociedad pueden ser devastadores. En lo que a infraestructuras y viviendas se refiere cabe destacar que un tifón muy potente, de las últimas dos categorías, las rachas de viento huracanado pueden destruir viviendas enteras prefabricadas o arrancar techos.
Por otro lado, las grandes acumulaciones de agua pueden generar desbordamientos de cauces de los ríos, hacer colapsar puentes, carreteras e incluso, junto al viento, derribar postes de electricidad. Esto se traduce en cortes de luz generalizados que pueden durar días o semanas según tarden en repararlo.
Consecuencias en la población: evacuaciones y riesgos sanitarios
Anteriormente, los tifones causaban muchos más daños sobre la población debido a una falta de previsión.
Actualmente, con el avance de los modelos meteorológicos actuales, que tienen una gran precisión, se pueden hacer planes de evacuación con mucha antelación y se puede avisar a la población con más antelación que años atrás para que evacuen toda la posible zona afectada, incluso, días antes de la llegada del tifón.

Una vez ha pasado el tifón, las inundaciones generadas pueden causar enfermedades y riesgos sanitarios a la población debido a las aguas residuales. Estas aguas son un nido de virus al interactuar con mosquitos y demás seres vivos que nos pueden contaminar igualmente. A parte, puede ser que con el paso del tifón haya podido dañar infraestructuras básicas como hospitales.
Tifones históricos más destructivos
Tifón Haiyan (Filipinas, 2013)
Este tifón fue uno de los más fuertes registrados en este siglo. Ocurrió a principios de noviembre de 2013 y afectó toda la zona de Guiuan, Filipinas oriental, con vientos sostenidos de más de 300 km/h y llegó a alcanzar una presión mínima de 873 hPa.
El impacto fue devastador, el Haiyan se cobro la vida de 6300 víctimas en Filipinas, pero no solo fue Filipinas quien recibió las consecuencias de este mega tifón, en Vietnam también fallecieron 14 personas y dejó 81 heridos.
Tifón Tip (Japón, 1979)
El tifón Tip aún conserva la medalla de oro en lo que se refiere al tifón más violento jamás nunca registrado hasta en la actualidad desde que se tienen registros.
En este caso, Tip llegó a alcanzar vientos sostenidos que superaron los 305 km/h y una presión atmosférica mínima de 869,6 hPa. Es la menor presión atmosférica registrada nunca a nivel del mar. Este tifón también fue récord por su tamaño. Llegó a alcanzar un diámetro de afectación récord: 2.200 km. Desgraciadamente, a su paso dejó 99 víctimas mortales.
Otros tifones destacados en la historia
Estos dos precedentes son los que han marcado más la historia meteorológica mundial. Aun así, cabe destacar otros como el Tifón Bhola que dejó a su paso 500.000 muertos en Bangladesh y fue el más mortífero desde que hay registros.
La marejada ciclónica arrasó muchas de las islas costeras y borró del mapa poblados enteros. La zona más afectada, Tazumuddin, en el estado bangladesí de Barisal, perdió el 45% de su población en un solo día.
Otro que cabe destacar es el Tifón de Calcuta, en 1737. Considerado como uno de los desastres naturales más graves de todos los tiempos. A su paso, dejó olas de más de 12 metros en el Ganges con lluvias que acumularon 381 litros/m² en 6 horas.
La ciudad de Calcuta, con estructuras y techos hechos de paja en su momento, quedó arrasada. Supuestamente mató a entre 300.000 y 350.000 personas, incluyendo tripulaciones de los buques, así como de las poblaciones locales de las tierras bajas de Bengala.
Métodos de prevención y mitigación de daños por tifones
Sistemas de alerta temprana y monitoreo meteorológico
Los sistemas de alerta por rangos de avisos de cada gobierno y país, junto con el monitoreo meteorológico son claves y están diseñados para avisar a las autoridades y a la población para que pueda tomar medidas preventivas.
Son fundamentales para minimizar riesgos y salvar vidas cuando se aproxima un tifón. Por ejemplo, entre los sistemas de monitoreo más comunes destacan: los satélites meteorológicos, los aviones de la NOAA o los modelos de predicción numérica.
Medidas de seguridad y planes de evacuación
Por otro lado, los sistemas meteorológicos una vez detectan altas probabilidades de afectación de un tifón sobre una área, estos emiten mensajes de difusión alertando del fenómeno, para que la población adopte las medidas de seguridad pertinentes, vía televisión, radio, redes sociales e incluso muchos países cuentan con mensajería de emergencia para móviles directamente.
Los planes de evacuación lo que hacen es identificar las zonas de más riesgo y evaluar las rutas para garantizar que sean lo más directas posibles y no se vean bloqueadas. También se abren refugios y centros de evacuación, especialmente en áreas vulnerables.
Cambio climático y su influencia en la frecuencia de los tifones
Relación entre el calentamiento global y la intensidad de los tifones
Hay una relación muy directa sobre la intensidad de los tifones y el calentamiento global. Y tiene su lógica, como tengamos aguas más cálidas, más evaporación tendremos y más potencial tendrán los tifones.
Estudios científicos sobre el aumento de tifones en el futuro
Son muchos los artículos y científicos que evidencian que la frecuencia e intensidad de los tifones irán a más por el calentamiento global. Aun así, destaca el último estudio del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) donde se afirmó que el calentamiento de las aguas oceánicas podría hacer aumentar la intensidad de los tifones y la frecuencia de estos.
Además, en 2020, identificó también un patrón creciente en la intensificación rápida de los tifones debido a la subida de las temperaturas oceánicas.
Un año antes, en 2019, destaca también otro estudio dirigido por investigadores científicos de la Universidad de Hawai, que fue publicado en la revista «Nature», donde sugirieron que los modelos climáticos que incluyen diferentes escenarios de calentamiento global, en todos ellos, por muy leve que sea, pronosticaban ciclones tropicales más intensos y frecuentes entre mediados y finales de este siglo XXI.
Curiosidades sobre los tifones
¿Cuál ha sido el tifón más grande registrado?
El tifón más grande registrado fue el citado anteriormente Tip, en octubre de 1979. Formado en el océano Pacífico, al este de Filipinas, en el Pacífico Oeste. Rápidamente se intensificó en aguas del Pacífico occidental.
Las condiciones del océano eran muy favorables, puesto que había una amplia área con aguas muy cálidas y un entorno atmosférico propicio, con una débil cizalladura vertical del viento, ayudaron a que Tip se transformara en un devastador y potentísimo mega tifón.
Países con mayor frecuencia de tifones
En general, toda la zona del Pacífico occidental es la más favorable para que se formen estas bombas meteorológicas. Aun así, entre los países con mayor frecuencia destacan: Filipinas (se registran unos 20 ciclones tropicales al año de media), Japón, toda la costa China y Taiwán.
Otros países con menor frecuencia, pero que a veces también se ven afectados serían Vietnam y Corea del sur.
Cómo se eligen los nombres de los tifones
Los nombres de los tifones vienen prestablecidos por unas listas que son actualizadas por comités internacionales como el Comité de Tifones de la Región del Pacífico Occidental, junto con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y son acordados también junto a propuestas que lanzan los países de cada región.
Hay algunas excepciones en el momento de escoger los nombres. Por ejemplo, si un tifón causa una gran devastación y muchas víctimas mortales, el nombre que pueda salir en estas listas, luego puede ser modificado por respeto a las víctimas.