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Veleta


¿Qué es una veleta y cómo funciona?

La veleta es el instrumento que se utiliza para conocer la dirección del viento. Se diferencia del anemómetro, que mide la velocidad del viento. Se emplea comúnmente por su sencillez para interpretar sus datos.

Consiste en un dispositivo giratorio con una placa que gira libremente y un señalador que muestra la dirección en la que sopla el viento. El señalador está situado sobre el eje y distribuye su peso de manera equilibrada. En el extremo opuesto al señalador, la placa lleva incrustada una lámina que conforma la cola o timón, formada por dos hojas en un ángulo diedro que hace de estabilizador.

Cuando sopla el viento, la veleta se coloca de forma que la parte del señalador que ofrece menos resistencia al aire se ponga en la parte predominante de la dirección del viento. De esta forma, la dirección en la que apunta la veleta es la dirección del viento. Por ejemplo, si la flecha indica hacia el norte, quiere decir que el viento sopla desde el sur hacia el norte.

Es fundamental una buena colocación de una veleta para evitar que pueda verse afectada por pequeñas turbulencias cercanas a la superficie consecuencia de edificios, árboles u otros objetos, de forma que indique adecuadamente las corrientes de viento predominantes en cada momento.

Por ello, para una correcta interpretación de la veleta, debe situarse lo más alto que se pueda respecto al suelo, siendo habitual colocarlas en lo alto de edificios, y actuando en muchos casos como un elemento decorativo en obras arquitectónicas como iglesias, catedrales, etc. Aparecen culminadas frecuentemente con la forma de un gallo.

Tipos de veletas

A grandes rasgos, podemos encontrar 2 tipos fundamentales de veletas.

Un primer tipo, más sencillo, consistente en una pieza metálica, generalmente con forma de flecha o saeta, que pivota constantemente alrededor de un eje vertical. En el extremo inferior del eje vertical encontramos 4 varillas del mismo material y en forma de aspa, que reflejan los puntos cardinales (N, S, E, O).

Existe otro tipo de veletas que son más ornamentales y de mayor tamaño, cuya silueta (en forma de gallo u otro animal) deja verse en lo más alto de los cimborrios de iglesias o catedrales. Reciben el nombre de giralda, del que tomó nombre la emblemática catedral hispalense.

Veletas célebres

En España podemos encontrar numerosos ejemplos de veletas célebres, con un cierto contenido histórico. De especial renombre tenemos el gallo veleta de la colegiata de San Isidoro (León), la de Tío Pepe (Jerez de la Frontera), o la que corona la Giralda de Sevilla.

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