Misión cumplida: Artemisa II despega rumbo a la Luna y rompe medio siglo de silencio espacial
La misión Artemisa II ya ha despegado y se encuentra en los preparativos para emprender su viaje a la Luna.
Alejandro Riveiro
La misión Artemisa II ya está en marcha, después de que el despegue se produjese a las 0:35 de la madrugada (en horario peninsular español). Con cuatro astronautas a bordo, la cápsula Orión ya está en una órbita elíptica alrededor de la Tierra.
El lanzamiento de Artemisa II transcurrió con pocos imprevistos
Desde el primer momento, las sensaciones este miércoles, 1 de abril, no podrían haber sido mejores. En general, los preparativos para el lanzamiento de Artemisa II se desarrollaron sin grandes novedades. La carga de combustible, que había dado problemas en el pasado, terminó incluso antes de lo esperado.
El motivo, según explicaban en la rueda de prensa posterior al lanzamiento, estuvo en el buen rendimiento del sistema de transferencia. Las fugas fueron mínimas, demostrando que el reemplazo de los sellos defectuosos había sido efectivo.
En general, los preparativos para el lanzamiento de Artemisa II se desarrollaron sin grandes novedades.
Solo hubo dos momentos donde sobrevoló el fantasma de una posible cancelación. El primero fue por problemas con el Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS, por sus siglas en inglés). Dos de las baterías reportaban temperaturas fuera del rango aceptable.
Los equipos en tierra, sin embargo, decidieron que era un error en la medición de los propios instrumentos. Algo que se apoyaba en las mediciones realizadas en el edificio de ensamblaje de vehículos y los datos del resto de las baterías.
El segundo momento sucedió cuando quedaban diez minutos para el despegue. Durante las comprobaciones del director de prueba, se informó de que se habían producido interrupciones en la comunicación con el cohete.
Tras una breve deliberación, se determinó que había sido un caso aislado y, además, suficientemente breve como para que no supusiese un problema. Por lo que Charlie Blackwell-Thompson, la directora de lanzamiento, dio luz verde a seguir adelante.
Algunos incidentes tras el despegue, pero de poco impacto
Tras su propia ronda de comprobaciones y unos últimos ajustes, Blackwell-Thompson indicaba que se podía proceder al lanzamiento. Algo que finalmente sucedió a las 0:35, unos 11 minutos después de lo previsto originalmente.
Fue, seguramente, el momento más emotivo de toda la noche. Por primera vez en más de 50 años, cuatro seres humanos viajaban al espacio con el objetivo de alcanzar la Luna. Tras solo unos minutos de vuelo, la tripulación alcanzó el espacio.
Fue entonces cuando llegó el primer incidente: durante el traspaso de comunicaciones entre satélites, un fallo provocó que Control de misión, en Houston, no pudiese escuchar a la tripulación (pero ellos, sin embargo, sí podían).

Aunque no volvió a suceder en el traspaso posterior, el equipo de la misión sigue analizando qué sucedió. El otro incidente se produjo con el aseo de la cápsula Orión. Christina Koch, encargada de poner el sistema en funcionamiento, informaba a Control de misión de un problema.
Por primera vez en más de 50 años, cuatro seres humanos viajaban al espacio con el objetivo de alcanzar la Luna.
Casi inmediatamente, desde Houston informaban de que la solución tardaría unas horas en llegar y que, mientras tanto, los astronautas podían utilizar el sistema auxiliar de gestión de residuos. El origen del problema está en un ventilador atascado.
Nada que, afortunadamente, pudiese poner en peligro la misión. Ya bien entrada la madrugada, se produjeron dos hitos importantes en Artemisa II. El primero fue histórico: por primera vez en más de 50 años, una tripulación se conectaba a la Red de Espacio Profundo para poder comunicarse con Houston.
Una misión que ya es histórica
Vale la pena destacar que, curiosamente, fue la estación de Madrid (en Robledo de Chavela), la que recibió y transmitió las comunicaciones. Es la primera vez que una tripulación está tan lejos como para necesitar usar este sistema.
Por último, más de 3 horas después del despegue, por fin pudimos ver imágenes del interior de la cápsula Orión. También tuvo lugar una demostración de maniobras de proximidad. Algo imprescindible para evaluar la capacidad de control de la cápsula.
El objetivo era practicar y simular un acoplamiento con otra nave. Algo que no es necesario en Artemisa II, pero sí sucederá en Artemisa III, cuando se acoplará con el vehículo que, ya en la misión Artemisa IV, llevará a la tripulación a la superficie lunar.
En su lugar, lo que se utilizó fue la fase superior del cohete SLS, de la que Orión se separó en ese momento. Tras aproximadamente una hora de pruebas, la cápsula finalmente se alejó de la segunda fase y ya orbita por sí sola alrededor de nuestro planeta.
Por delante, en la jornada del jueves, llegará el momento crítico de la misión. En el momento de escribir estas palabras, todo apunta a que seguirá adelante. Se trata de la inyección translunar, una maniobra que pondrá, definitivamente, a la cápsula Orión rumbo a la Luna.
Fue la estación de Madrid (en Robledo de Chavela), la que recibió y transmitió las comunicaciones.
Se producirá, aproximadamente, a las 0:35 de la noche en horario peninsular español (en la noche del jueves al viernes). Para ello, es necesario que la cápsula haya demostrado funcionar correctamente. Algo que, de momento, está cumpliendo con éxito. Después de esto, el próximo gran momento será en unos cinco días: entonces, la tripulación llegará a su distancia mínima respecto a la Luna.