Muere una trabajadora de limpieza en Barcelona en plena ola de calor
El fallecimiento se investiga como posible golpe de calor mientras el país registra los 46 ºC más altos jamás medidos en junio
Javier Castaño
Una trabajadora del servicio de limpieza de Barcelona ha fallecido este sábado 28 de junio tras finalizar su jornada laboral en el barrio del Raval. El suceso se produce en plena ola de calor en España que ya ha batido récords históricos de temperatura máxima en un mes de junio en España.
Barcelona ha igualado en esta primera ola de calor del 2025 su temperatura máxima registrada en un mes de junio con 37,3ºC.
La mujer, de unos 50 años, trabajaba para la empresa FCC y estuvo desarrollando su labor al aire libre entre las 14:00 y las 21:00 horas. Según declaraciones del sindicato UGT, la empleada se desplomó en su domicilio poco después de llegar, mientras cenaba. La causa de la muerte está en investigación, aunque se sospecha que podría tratarse de un golpe de calor.
El Ayuntamiento de Barcelona ha trasladado sus condolencias a la familia y ha abierto una investigación. Desde el sindicato UGT se ha recordado a la plantilla la necesidad de cumplir con los protocolos establecidos para jornadas de calor extremo, que incluyen descansos en sombra y una hidratación frecuente. Los partidos políticos locales ya han exigido responsabilidades y la revisión de los planes de prevención.
Temperaturas extremas sin tregua
La muerte se produce en un contexto de temperaturas sin precedentes para un mes de junio. El sábado, además de los 46 ºC en El Granado, se alcanzaron los 44 ºC en Montoro (Córdoba), 43,9 ºC en Fuentes de Andalucía y 43,5 ºC en Morón de la Frontera, todos registros propios de episodios extremos.
En plena segunda jornada de la ola de calor, Barcelona igualó su récord histórico de temperatura máxima en un mes de junio con 37,3ºC, mientras en Portbou se registró una mínima nocturna de 29,8ºC, una de las más altas jamás anotadas.
La masa de aire sahariana que afecta a la península ha elevado los termómetros por encima de los 4 ºC en varios municipios de Catalunya, como Vinebre, Torroja del Priorat o Lleida, y ha provocado que Protecció Civil mantenga la alerta Procicat por calor extremo, con previsión de que se alargue al menos hasta el miércoles.
Las muertes por calor, una tendencia creciente
El fallecimiento de esta trabajadora reaviva la preocupación por los efectos letales del calor extremo en trabajadores al aire libre. En el verano de 2024, el Instituto de Salud Carlos III atribuyó al calor más de 2.000 muertes en España, especialmente durante los picos térmicos de julio y agosto.
Estos datos reflejan una tendencia al alza en la mortalidad relacionada con el calor, con especial incidencia entre personas mayores, pacientes crónicos y trabajadores expuestos a altas temperaturas.
El Ministerio de Sanidad tiene activado desde el pasado 16 de mayo el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Altas Temperaturas, que incluye sistemas de alerta por riesgo térmico, coordinación institucional y difusión de recomendaciones sanitarias.
Las empresas están obligadas a cumplir los protocolos de seguridad establecidos para proteger a sus trabajadores, pero los sindicatos denuncian fallos en su aplicación, especialmente en sectores como la limpieza, la construcción o el reparto.
Los expertos insisten en que el calor extremo debe ser tratado como un riesgo laboral grave, y piden a las administraciones que se tomen medidas concretas para reducir la exposición al sol en los horarios más críticos.
Un junio más cálido… y mortal
Las olas de calor en junio son cada vez más frecuentes en España y se extienden con intensidad por todo el territorio. La situación actual confirma esta tendencia: el mes aún no ha terminado y ya ha dejado récords térmicos, múltiples alertas meteorológicas y su primera víctima mortal posible por golpe de calor.
La alerta por altas temperaturas continúa activa en gran parte del país. Barcelona mantiene también el aviso por noches tórridas, al registrar temperaturas mínimas que no bajan de los 26 °C en algunos barrios, como el propio Raval, donde trabajaba la fallecida.
*Crédito imagen destacada: Ayuntamiento de Barcelona