No todo vale por una foto: Un susto en la playa más peligrosa del mundo reaviva la polémica
El incidente en Reynisfjara, Islandia, reabre el debate sobre la seguridad en una de las playas más bellas y peligrosas del mundo.
Javier Castaño
Un turista fue alcanzado por una ola mientras posaba junto a las columnas de basalto de Reynisfjara, en la costa sur de Islandia.
En el momento del incidente, el sistema de aviso mostraba luz naranja, señal de condiciones peligrosas. El hombre no resultó herido, pero el episodio vuelve a poner el foco en un litoral tan bello como imprevisible.
Un enclave fascinante… y traicionero
Reynisfjara se sitúa cerca de Vík í Mýrdal y es célebre por su arena negra volcánica, los farallones de Reynisdrangar y la cueva de Hálsanefshellir.
El atractivo escénico convive con un mar que cambia de estado con rapidez. La combinación de fondo marino abrupto, corrientes intensas y oleaje del Atlántico Norte favorece irrupciones repentinas de agua que superan con creces la línea húmeda visible en la orilla.
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El papel de las «olas dormidas»
El mayor riesgo procede de las olas dormidas (sneaker waves): series aparentemente modestas tras las que emerge una ola mucho más larga y potente. Sin aviso, esa lengua de agua avanza decenas de metros y atrapa a quienes se encuentran cerca del frente de playa, especialmente a quienes dan la espalda al mar para hacerse una foto.
Una vez caen al suelo, el arrastre y la baja temperatura del agua dificultan la reacción y pueden inducir hipotermia en pocos minutos.
Señales y normas que salvan vidas
Para reducir el riesgo, el acceso está regulado por señales y luces: con amarillo se recomienda mantenerse muy atrás; con rojo, el acceso queda desaconsejado o restringido.
También hay carteles multilingües que insisten en no bañarse, no subir a zonas inestables y conservar al menos 30 metros respecto al oleaje. Aun así, algunos visitantes ignoran los avisos y se acercan a la línea de espuma en busca de una imagen impactante.
El suceso recuerda que hace dos meses una niña de nueve años falleció tras ser arrastrada por una ola en este mismo enclave. Ese caso, unido a otros registrados en la última década, ha reforzado la percepción de Reynisfjara como una de las playas más peligrosas del mundo pese a que el baño está prohibido todo el año.
Recomendaciones esenciales para la visita
Para quienes planifican su recorrido por la costa sur, los guías y autoridades recomiendan:
- Respetar las luces de alerta y la señalización.
- No dar la espalda al mar y evitar la zona húmeda de la arena.
- Mantener distancia amplia con las olas incluso en días «tranquilos».
- Evitar cuevas y acantilados cuando hay oleaje o viento.
- Priorizar miradores seguros para fotografías de las columnas de basalto y Reynisdrangar.