Nueva Delhi desaparece bajo una nube tóxica con vuelos en tierra y la ciudad en pausa

Una nube tóxica cubre Nueva Delhi y obliga a activar el nivel máximo de alerta, con cancelaciones aéreas, clases online y tráfico restringido.

Javier Castaño

La escena se repite, pero no pierde gravedad. Nueva Delhi ha vuelto a amanecer atrapada bajo una densa nube de contaminación, una mezcla de smog y niebla que ha reducido la visibilidad a mínimos y ha alterado de forma abrupta el ritmo de la capital india.

Las primeras consecuencias se han producido en el aeropuerto internacional Indira Gandhi, donde más de un centenar de vuelos han sido cancelados y otros muchos han acumulado retrasos durante la madrugada. Las operaciones se han llevado a cabo bajo condiciones CAT III, un protocolo reservado para episodios de visibilidad extremadamente baja, habituales durante los picos de contaminación invernal.

En superficie, la ciudad ha quedado envuelta en una bruma espesa, con tráfico ralentizado y una calidad del aire disparada.

El Índice de Calidad del Aire (AQI) se ha situado en niveles severos, con valores entre 430 y 500 puntos, y picos aún mayores en algunas estaciones. La concentración de partículas PM2.5, las más dañinas para la salud, ha superado en más de 30 veces los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

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La respuesta institucional no se ha hecho esperar. La Comisión para la Gestión de la Calidad del Aire ha activado el nivel IV del Plan de Respuesta Gradual contra la Contaminación (GRAP), el más restrictivo.

Las obras han quedado paralizadas, los vehículos más contaminantes restringidos y los centros educativos han pasado a clases online o híbridas, especialmente en los cursos más bajos. También el Tribunal Supremo ha recomendado audiencias virtuales.

El origen del episodio va más allá de las emisiones. Alta humedad, descenso térmico y vientos casi inexistentes han creado un escenario propicio para que los contaminantes queden estancados sobre la ciudad. A ello se suman el tráfico, la actividad industrial y las quemas agrícolas estacionales en regiones próximas.