Obama y Trump reavivan el misterio sobre los aliens con una frase clave y una acusación

Barack Obama y Donald Trump han sido noticia por hablar de aliens en los últimos días. Pero… ¿qué sabemos de posibles extraterrestres?

Alejandro Riveiro

Uno de los momentos más extraños de los últimos días ha sido la mención de aliens por parte de Barack Obama y Donald Trump. Pero, ¿por qué? ¿Qué significado tiene? Lo cierto es que es bastante menos intrigante de lo que podríamos pensar.

Barack Obama dice que los aliens son reales… pero no los ha visto

Durante una entrevista en un podcast, Barack Obama, ex-presidente de EE. UU., respondió a una pregunta sobre la posible existencia de aliens. Obama no duda y responde con un «son reales» de una manera tan sencilla que casi desconcierta.

Sin embargo, inmediatamente después, añade que «no los ha visto» y que en Área 51 no se retiene a ningún tipo de criatura extraterrestre. No es la primera vez que Obama habla de este asunto y lo hace en la misma clave que en ocasiones anteriores.

No ha visto extraterrestres, ni pruebas de su existencia, pero no es la primera vez que habla en este sentido. De hecho, poco después aclaró que a lo que se refería era a que, personalmente, cree que los aliens podrían ser reales.

Concepto artístico de Barnard b, el segundo exoplaneta más cercano al Sistema Solar.
Crédito: ESO/M. Kornmesser

El daño seguramente ya estaba hecho, porque las redes sociales se quedaron con el comentario de «son reales, pero no los he visto». Obama siempre ha defendido que la idea de que pueda haber vida inteligente lejos de la Tierra le parece plausible.

Y no es algo en lo que esté solo, ni mucho menos. De hecho, en la comunidad científica es una posición que cuenta con muchos defensores. Aunque no es una discusión fácil, porque, al menos por ahora, ni siquiera se ha confirmado vida lejos de la Tierra.

Ese es quizá uno de los grandes problemas: no hemos logrado encontrar vida en otros mundos, ni tampoco señales de posibles civilizaciones. No quiere decir, automáticamente, que no existan, pero sí obliga a establecer ciertos límites.

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Trump y la información clasificada

Entre las personas que reaccionaron a los comentarios de Obama estuvo Donald Trump. El presidente de EE. UU. acusó a Obama de desvelar información clasificada, sin entrar en más detalles. De hecho, la pregunta del periodista cambió rápidamente de tema.

Los inmigrantes ilegales son conocidos en inglés como «illegal aliens», así que vimos un juego de palabras (y bromas) entre Trump y el periodista afirmando que los aliens ilegales eran algo definitivamente real. ¿A qué información clasificada se refería?

Es imposible saberlo con certeza, pero lo único que podemos suponer es que se trata del Área 51, al decir que no hay instalaciones subterráneas donde haya aliens encerrados. Pero, al mismo tiempo, Obama nunca afirmó que eso fuese cierto.

Ambas cosas son suficientes, en cualquier caso, para que muchos se hayan preguntado si hay novedades sobre los aliens. Lo cierto es que seguimos sin tener evidencias que apunten a la existencia de vida inteligente en otros lugares de la Vía Láctea.

No quiere decir que no exista, pero sí indica que quizá no tengamos la capacidad de detectarla. Puede deberse a que esté demasiado lejos (sus señales serían demasiado tenues) o no sean tan avanzados como para tener la capacidad de enviar ese tipo de señales.

Es posible, incluso, que existan, sean mucho más avanzados que nosotros y, simplemente, no sepamos reconocer las señales de esa actividad tecnológica. Pero todos los escenarios se encuentran con el mismo problema: es imposible estimar cuántas civilizaciones podría haber.

¿Qué podemos saber y qué no?

Lo que sí podemos hacer es realizar algunas suposiciones basándonos en lo que se ha descubierto hasta ahora. Los planetas habitables (a la distancia adecuada de una estrella como para tener agua en su superficie, si se dan ciertos factores) son muy abundantes.

Así que la vida unicelular podría estar presente en muchos mundos habitables. No tendríamos la capacidad de detectar las señales de esa vida (al menos, por ahora). En el caso de la vida compleja nos sucede algo similar, con ciertas excepciones.

Por ejemplo, sí se podría captar la existencia de grandes bosques en otros planetas, en el espectro infrarrojo, siempre que estén lo suficientemente cerca como para poder estudiar su luz con detalle. Algo que, por ahora, no ha dado resultados positivos.

Como no vemos una galaxia repleta de señales tecnológicas ni mundos habitados, podemos suponer que la vida quizá no lo tenga fácil para aparecer. Es lo que popularmente conocemos como la Paradoja de Fermi. Y además, incluso aunque hubiera civilizaciones, no quiere decir que sepan que existimos.

A fin de cuentas, una civilización tendría que captar nuestras señales para saber que estamos aquí, y solo hemos comenzado a emitirlas en los últimos 100 años (aproximadamente). Es decir, han recorrido muy poca distancia.

Así que, de momento, la búsqueda de vida extraterrestre inteligente (SETI, por sus siglas en inglés) sigue adelante sin resultados. ¿Lo positivo? Que constantemente surgen nuevos métodos y estrategias para intentar descubrir esas señales tecnológicas. Así que, con suerte, a lo mejor solo es cuestión de esperar un poco más.