Planes al aire libre para escapar del calor este agosto en España
En España aún resisten algunos lugares con temperaturas agradables en agosto. También actividades al aire libre que puedes seguir practicando a pesar del calor.
Juan Salado
No dejes que el calor arruine tus planes de verano. Aún quedan lugares dentro de España en los que puedes disfrutar de actividades al aire libre en pleno agosto.
Senderismo, barranquismo, deportes acuáticos o paseos en la naturaleza son algunos ejemplos. Para seguir practicándolos, sólo necesitas encontrar esos reductos climáticos de nuestro país en los que las temperaturas rara vez superan los treinta grados.
En este artículo te hablaremos de estos lugares. También de otras actividades exteriores de las que puedes seguir disfrutando estés donde estés, incluso en las zonas más calurosas de nuestro país.
1. Rutas de montaña
Las zonas altas son uno de los mejores lugares para escapar del calor durante los días más sofocantes de agosto. Y si algo tiene nuestro país eso son precisamente montañas.
Repartidas por prácticamente todo el territorio, en muchas de ellas las temperaturas suelen mantenerse por debajo de los treinta grados. Esto permite que la mayoría de días siga siendo posible hacer rutas de senderismo o practicar otros deportes de montaña.

En el norte, podemos refugiarnos en cordilleras como los Picos de Europa (Asturias, León y Cantabria), el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido (Pirineo Aragonés), el Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser (Pirineo Catalán) o el Valle de Roncal (Navarra).
Pero la posibilidad de escapar hacia las zonas más altas no es algo exclusivo del norte peninsular. A un paseo de Madrid puedes disfrutar de lugares de montaña con temperaturas hasta doce grados más bajas que en la ciudad. Es el caso de algunas partes de la Sierra de Guadarrama (Madrid) o de la Sierra de Gredos (Ávila).
Más hacia el este, también hay otros parques naturales en los que difícilmente se superan los treinta grados, como la Serranía de Cuenca (Cuenca, Guadalajara y Teruel) o el Parque Natural Tenencia de Benifasar (Castellón).
Incluso en el temido sur de España existen puntos en los que puedes disfrutar de una ruta de montaña en pleno agosto. Es el caso de Sierra Nevada (Granada) o, aunque algo más calurosa, la Sierra de Cazorla (Jaén).
2. Días de playa bajo temperaturas agradables
Pasar un día de playa bajo un sol achicharrante es uno de los clásicos del verano en España. Pero, lejos del Mediterráneo, hay zonas en las que puedes hacerlo de una forma muy diferente: disfrutando del mar bajo unas temperaturas agradables.

Uno de los mejores ejemplos es la costa gallega. A pesar de que la temperatura del agua pueda parecer sólo para valientes, la mezcla de días despejados y noches frescas convierten a sus playas en uno de los destinos veraniegos favoritos del país.
Muchos eligen la costa de la provincia de Pontevedra, algo más cálida. Pero en Lugo y A Coruña podrás disfrutar de unos días frescos en los que difícilmente se superan los veinticinco grados.
Otra opción es la costa cantábrica de Asturias y Cantabria. Sus temperaturas agradables la convierten en un lugar ideal para bañarte en su mar y sus rías.
Pero también para disfrutar sin masificaciones de actividades acuáticas como el surf, el snorkel o el paddle surf. Por no hablar de la posibilidad de visitar sus preciosos pueblos costeros, como Llanes, Cudillero o San Vicente de la Barquera.

3. Bañarte en pozas naturales, ríos y lagos
No necesitas ir a la playa para poder refrescarte. Si el mar te pilla lejos, puedes cambiar el agua salada por la dulce y darte un chapuzón en alguna de las mejores piscinas naturales de España.
A lo largo del país hay una gran variedad de pozas, ríos y lagos a los que acudir para pasar los días más duros de esta ola de calor. Por citar algunos ejemplos, en el norte podemos disfrutar de enclaves como la Ribeira Sacra (Lugo y Ourense), el Embalse de Aguilar (Palencia), el Lago de Sanabria (Zamora) o las cascadas de Puente Ra (La Rioja).
En el centro peninsular, nos encontramos con pantanos como el de San Juan, enclave favorito entre los madrileños que buscan pasar un día en remojo. Pero también pozas como Las Presillas (Madrid), Arenas de San Pedro (Ávila) o las numerosas pozas de La Vera (Cáceres).

Otros ejemplos repartidos por España son las Lagunas de Ruidera (Albacete), Les Fonts d´Algar (Valencia) o los Cañones del Río Frío (Jaén).
4. Protegerse del calor en cuevas subterráneas
Aunque no sea estrictamente un plan al aire libre, otra actividad para mantenerte fresco en verano es visitar alguna de las impresionantes cuevas subterráneas que hay en España.
Aprovecha para resguardarte del calor a la vez que descubres sus galerías y sus obras de arte esculpidas por la naturaleza.
5. Rutas de senderismo al amanecer
Como hemos visto, la llegada del verano no implica necesariamente renunciar al senderismo. Siempre que tu fuerza de voluntad te lo permita, el calor puede convertirse en una excusa para madrugar y poder disfrutar de un espectacular amanecer.
Aprovecha para caminar hacia un cerro o mirador cuando las temperaturas aún son frescas y obtén como premio esa mezcla de colores cálidos propia de los amaneceres estivales.

En algunos lugares también podrás observar la estampa que protagonizan los bancos de niebla al amanecer.
6. Contemplar las estrellas
Si crees que madrugar y vacaciones de verano son dos conceptos incompatibles, también puedes elegir la opción contraria: trasnochar.
Nada como los cielos despejados del verano para contemplar las estrellas o incluso para dormir bajo ellas. Y es que España cuenta con algunos de los mejores lugares para ver las estrellas.
7. Rutas y actividades nocturnas
Con el fin de esquivar las altas temperaturas diurnas, han aumentado considerablemente las ofertas de turismo nocturno. Cada vez son más las ciudades y empresas que organizan rutas, visitas y espectáculos para las noches de verano.
Es el caso de las Noches de Azahara en Córdoba, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida o las experiencias del programa Culta y Oculta de Salamanca.

En las zonas rurales o de playa, muchas asociaciones y ayuntamientos también organizan rutas de senderismo nocturno.
8. Paseos por el bosque
No hay nada como una buena sombra para protegerse del sol. No en vano, la temperatura bajo un árbol puede llegar a ser de hasta ocho grados menos. Esto convierte a los paseos por el bosque en otro de los mejores planes para refugiarse de las altas temperaturas veraniegas.
Por suerte, España está llena de bosques, y cada vez son más. La Selva de Irati (Navarra), el Bosque de Muniellos (Asturias), La Garrotxa (Girona) o el Parque Natural de Los Alcornocales (Cádiz) son solo algunos ejemplos.

Eso sí, si vas al bosque no olvides tomar las precauciones necesarias para no caer en alguna de las acciones que podrían provocar un incendio.
9. Barranquismo
Por último, si hay una actividad refrescante que se ha puesto de moda en los últimos años, esa es el barranquismo. Esta mezcla de senderismo y saltos a pozas naturales es la combinación perfecta para quienes buscan refrescarse dándole un toque de aventura.
En definitiva, aunque el calor estival pueda parecer un obstáculo insalvable para pasar tiempo al aire libre, a pesar de las altas temperaturas aún podemos disfrutar de algunas actividades en el exterior. Todo es cuestión de elegir el lugar y la actividad adecuada.