Plantas invasoras: cómo identificarlas y por qué evitar su recolección durante el paseo

Las plantas invasoras son un problema en muchos ecosistemas de nuestro país. Pero no todas las especies que se adaptan a un nuevo ecosistema son invasoras.

Juan Salado

Las plantas invasoras se han convertido en un verdadero problema para muchos ecosistemas de nuestro país. Especies exóticas que en un principio parecen inofensivas son causantes del deterioro de hábitats e incluso de la desaparición de muchas especies autóctonas.

Aunque no lo hagamos de forma intencionada, podemos contribuir a su propagación. Por eso, en este artículo te hablaremos de cómo identificar a las plantas invasoras y de cómo evitar que se expandan y afecten a la biodiversidad de los ecosistemas.

¿Qué son las plantas invasoras?

Las plantas invasoras son especies vegetales que, no siendo autóctonas de un ecosistema, se introducen en él expandiéndose con rapidez y poniendo en peligro a aquellas otras que sí lo son.

Esto implica que no todas las plantas que se adaptan a un nuevo entorno son invasoras. Para que lo sean, deben cumplir con una serie de requisitos.

En primer lugar, debe tratarse de una especie introducida en un ecosistema que no es el suyo. Puede ser de forma intencionada (para su uso agrícola, ganadero, para delimitar terrenos, por razones estéticas…) o accidental (sus semillas viajan al transportar otras mercancías o en el pelo o plumas de animales).

Un ejemplo serían los cactus que aparecieron hace unos años en los Alpes suizos.

Una vez introducidas, deben establecerse y adaptarse con éxito en el nuevo entorno natural.

Otra de sus características es que se reproducen fácilmente y se expanden a una gran velocidad. Esto se debe a que en ese nuevo entorno no cuentan con sus depredadores naturales o con otros factores que limitarían su crecimiento.

Por último, tienen que suponer una amenaza para las especies autóctonas o para el ecosistema. Es decir, una planta exótica que crece y se adapta a un nuevo entorno no es una especie invasora. Es necesario que ponga en riesgo la supervivencia de las especies autóctonas.

¿Por qué son un problema ecológico?

Esta amenaza para las plantas autóctonas no es la única razón por la que las plantas invasoras son un problema a nivel ecológico.

Indirectamente también afectan a las especies animales que dependen de esas plantas nativas para su supervivencia.

ciervo planta invasora
Fuente: Unsplash

Además, pueden llegar a modificar la composición del suelo y provocar la entrada y propagación de nuevas plagas.

Por sus características, algunas como el eucalipto aumentan también el riesgo de aparición y propagación de incendios forestales.

Ejemplos de plantas invasoras en España

Precisamente el eucalipto es uno de los ejemplos más característicos de planta invasora en muchas zonas de España. Pero no es el único.

Otro ejemplo sería el ailanto o árbol del cielo, una planta originaria de China que se ha propagado por muchas zonas del país.

O la caña común, considerada una de las especies invasoras más peligrosas a nivel mundial por su capacidad de adaptación y de alteración de los ecosistemas.

caña comun planta
Fuente: Unsplash

Como la chumbera, una especie de cactus, ambas han logrado expandirse por gran parte del país.

También hay plantas marinas invasoras, como el alga asiática que amenaza cada año las costas de nuestro país.

¿Cómo identificar una planta invasora?

Aunque ya sepamos qué es una planta invasora, identificarla no siempre es fácil. Para hacerlo, es importante recordar sus características.

Si te encuentras con una planta fuera de su hábitat natural, que presenta un crecimiento rápido que desplaza a otras especies y que no parece que tenga depredadores, podría ser invasora.

cactus especie invasora
Fuente: Unsplash

Muchas de estas especies fueron introducidas con fines estéticos como plantas de jardín, por lo que otra señal para reconocerlas podría ser su aspecto exótico.

También son muy útiles las aplicaciones que sirven para identificar plantas.

Cómo controlar o eliminar plantas invasoras

Ahora bien, aunque la presencia de plantas invasoras supone un grave riesgo para los ecosistemas, deben eliminarse con cuidado. Y es que algunas formas de erradicación pueden ser peligrosas para otras especies o para el propio ecosistema.

Podemos diferenciar tres grandes grupos de métodos para eliminar plantas invasoras.

En primer lugar, estarían los métodos manuales o mecánicos. Básicamente consisten en arrancar o cortar la planta. Pueden ser efectivos en las primeras fases de la colonización, pero requieren mayor seguimiento.

arrancar planta
Fuente: Unsplash

El segundo grupo estaría compuesto por métodos químicos como la utilización de herbicidas o venenos. Hay que hacerlo con cuidado, ya que el riesgo de que afecten a otras especies es muy alto.

Por último, también se puede recurrir a métodos biológicos. Consistiría en introducir enemigos naturales de esas especies invasoras. También debe hacerse con precaución: el remedio podría ser peor que la enfermedad y suponer la introducción de una nueva especie invasora.  

Prevención: qué evitar plantar en tu jardín

Teniendo en cuenta los peligros de estos métodos para erradicar plantas invasoras, lo más efectivo sería actuar cuanto antes y no plantarlas.

De esta forma, a la hora de sembrar nuevas plantas en nuestro jardín es conveniente apostar por especies autóctonas.

jardin plantas
Fuente: Unsplash

Para reconocer estas o especies exóticas no invasoras, puedes consultar listados oficiales de especies invasoras como los del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Otra precaución que debes tener en cuenta sería evitar el transporte de plantas, semillas o animales. O gestionar adecuadamente las ramas que resulten de la poda de nuestras plantas, evitando así que sus semillas se propaguen.

En resumen, las especies exóticas pueden suponer un grave problema para los ecosistemas. Por eso es tan importante saber identificar cuáles son plantas invasoras y no plantarlas en nuestro jardín.

Recibe toda nuestra info, más rápido en Google

Sigue ElTiempo.es en Google +