¿Qué planeta tiene más lunas? Júpiter se adelanta con 92
Júpiter ahora cuenta con doce nuevos satélites, elevando el total de lunas descubiertas a su alrededor a 92. Esto hace que se convierta, de nuevo, en el planeta del Sistema Solar con la mayor cantidad de satélites en su entorno. ¿Cómo son estos nuevos mundos?
Alejandro Riveiro
El planeta Júpiter cuenta ahora con doce nuevos satélites, elevando el total de lunas descubiertas a su alrededor a 92. Esto hace que se convierta, de nuevo, en el planeta del Sistema Solar con la mayor cantidad de satélites en su entorno ¿Cómo son estos nuevos mundos?
De los 92 satélites de Júpiter, muchos son pequeños
Lo cierto es que muchos de los satélites de Júpiter son de tamaños más bien pequeños. Hay que recordar que los cuatro más grandes son los conocidos como satélites galileanos. Estos fueron descubiertos por Galileo Galilei en el año 1610.
En algún momento, fueron atrapados por la inmensa gravedad del gigante joviano.
Se trata de Ío, Europa, Ganimedes y Calisto. Tras ellos, hay una legión de satélites con tamaños cada vez más pequeños. Los doce nuevos satélites no son una excepción. De ellos, se plantea que solo cinco podrían tener un tamaño superior a 8 kilómetros.
Este aspecto es importante, en cuanto a que, si bien Júpiter destrona a Saturno (que lideraba con 83 satélites a su alrededor), hay muchos objetos pequeños (de menos de 3 kilómetros de diámetro) en el entorno de Saturno que no están siendo monitorizados.

Es decir, podría tratarse de objetos que, simplemente, están cerca del planeta, o de objetos que orbitan a su alrededor y, por tanto, deben considerarse satélites. Esto quiere decir que, en el futuro, es posible que veamos como Saturno vuelve a lo más alto.
En cualquier caso, las órbitas de los doce nuevos satélites de Júpiter han sido publicadas por el Minor Planet Center (Centro de Planetas Menores). Este organismo, con el auspicio de la Unión Astronómica Internacional, es la autoridad en estos asuntos.
Se encargan de observar, e informar, sobre objetos menores (como asteroides), por lo que los datos se publican solo cuando se ha superado el proceso de análisis necesario. De hecho, las observaciones se realizaron entre 2021 y 2022.
La clasificación de los nuevos satélites
El motivo del retraso, desde que se observan estos satélites hasta que se publican sus órbitas, se debe a la necesidad de comprobar su naturaleza. Es necesario demostrar que se trata de objetos que orbitan en torno al planeta.
Por esta razón, hay que observarlos durante una órbita completa. Todos los satélites descubiertos se encuentran lejos de Júpiter. Tardan, como poco, 340 días terrestres en completar una órbita. Nueve de ellos tienen órbitas superiores a los 550 días.
A esto podemos sumarle otras curiosidades, que proporcionan mucha información interesante. Los nueve satélites más lejanos tienen una órbita retrógrada. Es decir, en su órbita se mueve en dirección opuesta a la rotación del planeta.

Esto indica que, probablemente, no se formaron con Júpiter. En su lugar, en algún momento, fueron atrapados por la inmensa gravedad del gigante joviano. No podemos olvidar que estamos ante el planeta más grande (y masivo) del Sistema Solar.
Es posible, además, que las lunas más pequeñas sean los restos de objetos más grandes, que fueron destruidos en colisiones a lo largo del tiempo. Los satélites más cercanos, por su parte, son prógrados (su órbita va en la misma dirección que la rotación de Júpiter).
Esto indica que, con mucha probabilidad, estos satélites se formaron con el propio planeta (al igual que muchos de sus satélites). Pero hay algo más que las hace atractivas. Están en una región del espacio (junto a trece satélites más) muy compleja.
La dificultad de ver satélites cerca de Júpiter
Estos satélites están más cerca que las lunas retrógradas, pero más lejos que los satélites galileanos. Fueron mucho más difíciles de descubrir, porque, al estar más cerca de Júpiter, el brillo del planeta es tan intenso que los oscurece.
Tanto es así que, en el año 2000, solo se conocían cinco satélites en esa región. Desde entonces, se han sumado ocho más. Los satélites prógrados de Júpiter, al margen de los satélites galileanos, se clasifican en dos grandes grupos.
El más cercano es el de Himalia (llamado así por el satélite del mismo nombre) y está a entre 11 y 12 millones de kilómetros de Júpiter. Más lejos, a 17 millones de kilómetros, está el grupo de Carpo (de nuevo, por el satélite de ese mismo nombre).

Las lunas más cercanas forman parte de ambos grupos. Los satélites prógrados recién descubiertos, además, pueden convertirse en objetos atractivos a muy corto plazo. Próximamente veremos las misiones Europa Clipper y JUICE.
La primera es de la NASA, mientras que la segunda es de la Agencia Espacial Europea. Se lanzarán en octubre de 2024 y abril de este mismo año, respectivamente. En ambos casos, existe la posibilidad de sobrevolar estos satélites.
Así que no es descartable que, dentro de unos años, tengamos más información, e incluso imágenes, de algunos de los nuevos satélites que Júpiter tiene a su alrededor. Además, la búsqueda continúa, porque queda mucho por descubrir en nuestro propio Sistema Solar.