Qué sembrar en mayo: calendario de siembra del mes
Las buenas temperaturas y nuestro envidiable clima mediterráneo hacen del mes de mayo una fecha idónea para la siembra. Te contamos qué sembrar con éxito.
Sergio Delgado Martorell
Llega uno de los periodos más fértiles del año: el mes de mayo. Suben las temperaturas (pero sin ser sofocantes) y se amplían las horas de luz. Un contexto idóneo para la germinación y el crecimiento de flores, plantas y cultivos.
En España, la primavera es el momento ideal para la siembra de la mayor parte de cultivos agrícolas. Qué duda cabe, que nuestro clima mayoritariamente mediterráneo, nos ayuda para presumir ser una de las mejores huertas del mundo.
¿Aún te preguntas qué sembrar en mayo? Te damos algunas ideas.
Tomate
El tomate es uno de los cultivos más top del huerto en el mes de mayo. Aunque puede iniciarse en semillero durante los meses fríos, es ahora cuando las condiciones permiten su desarrollo óptimo en exterior.
Ojo, hay que tener en cuenta que la temperatura idónea del suelo debe superar los 15 grados, lo que favorece el imprescindible enraizamiento tras el trasplante.
Para obtener buenos resultados, es recomendable plantar ejemplares de al menos 10 centímetros de altura, mimar el terreno con materia orgánica y aplicar acolchado para conservar la humedad.
Si llevas a cabo una buena siembra, la producción de tomates puede alcanzar varios kilos por planta en condiciones adecuadas.
Calabacín
El calabacín es uno de los cultivos de más rápido crecimiento y alta productividad. Puede sembrarse directamente en el suelo durante mayo, siempre eso sí que no haya riesgo de heladas.
Aunque, claro, este cultivo necesita su espacio. Es recomendable dejar al menos 80 o 90 centímetros entre plantas. En condiciones óptimas, la primera cosecha puede recogerse en apenas seis semanas.
¿Sabías que el calabacín es una planta muy dependiente de la polinización? la presencia de insectos como las abejas sea clave. Y una sola planta puede producir entre 20 y 30 frutos durante la temporada.
Albahaca
La albahaca es una opción ideal, pero no solo por su valor culinario, sino por su utilidad en el huerto. Su aroma actúa como repelente natural frente a insectos, lo que la convierte en una aliada de cultivos como el tomate o el pimiento.
Se siembra fácilmente en maceta o en suelo, siempre en zonas con buena exposición solar.
Muy importante: necesita riegos frecuentes, pero sin encharcar. Su ciclo de crecimiento ronda los 120 o 150 días, momento en el que alcanza su máximo potencial aromático.
Col
Hay quienes piensan que la col es más propia de meses fríos, pero ésta debe sembrarse en primavera para poder recolectarse en otoño o invierno. En mayo se recomienda iniciar el cultivo en semillero y trasplantar cuando la planta tenga suficiente desarrollo.
Este cultivo requiere un suelo fértil y una humedad constante. Es especialmente sensible a plagas como la mariposa de la col, cuyas larvas pueden dañar seriamente las hojas.
Pimiento
El pimiento necesita temperaturas estables y cálidas, por lo que mayo es un mes adecuado para su desarrollo. Al igual que el tomate, suele iniciarse en semillero y trasladarse al terreno definitivo cuando el clima es favorable.
Durante las primeras semanas, puede beneficiarse de protección adicional, como pequeños invernaderos o túneles. Requiere abundante luz solar y riegos regulares. En condiciones óptimas, la planta puede producir durante varios meses, convirtiéndose en uno de los cultivos más rentables del huerto doméstico.

Lechuga
La lechuga es uno de los cultivos más rápidos y versátiles que pueden sembrarse en mayo. Su ciclo corto permite realizar siembras escalonadas cada dos o tres semanas, asegurando cosechas continuas.
Prefiere temperaturas suaves y riegos frecuentes para evitar que se espigue. Existen múltiples variedades adaptadas a distintas condiciones, desde hojas sueltas hasta cogollos compactos. En apenas 30 o 45 días, muchas variedades están listas para el consumo.
Zanahoria
Otro de los cultivos más propicios para su siembra en mayo es la zanahoria. Su riego debe ser regular, especialmente durante la germinación, que puede tardar entre 10 y 20 días.
La cosecha suele producirse entre los 70 y 90 días, dependiendo de la variedad. Es un cultivo que no requiere demasiados cuidados, pero sí constancia en el riego.
Pepino
El pepino es otro cultivo típico de primavera avanzada. Se siembra directamente en el terreno y necesita temperaturas superiores a los 18 grados para desarrollarse correctamente. Es una planta trepadora, por lo que el uso de tutores mejora la ventilación y la calidad del fruto.
Su crecimiento es rápido y su producción abundante. En condiciones favorables, puede empezar a dar frutos en menos de dos meses. Aunque eso sí, requiere riegos frecuentes y una exposición solar directa para maximizar su rendimiento.
Y tú, ¿qué vas a sembrar en mayo?