¿Respira la Tierra en Orihuela? El curioso fenómeno sucedido en la localidad alicantina
Vídeos grabados en Orihuela muestran cómo el terreno húmedo libera vapor al amanecer, creando la impresión de que la tierra está humeando.
Javier Castaño
A primera hora de este lunes 9 de marzo de 2026, una escena muy llamativa se pudo observar en la huerta de Orihuela (Alicante). Tras las precipitaciones registradas durante la noche, el suelo parecía humeante, como si la tierra estuviera desprendiendo vapor en pleno amanecer.
El fenómeno fue grabado en vídeo y rápidamente llamó la atención por la imagen que genera: pequeñas nubes de vapor elevándose desde el terreno húmedo mientras el aire frío de la mañana permanece pegado al suelo. El resultado es una estampa que recuerda a un paisaje volcánico, aunque en realidad se trata de un proceso completamente natural y bastante común en determinadas condiciones.
La explicación está en la humedad acumulada en el suelo tras la lluvia. Los terrenos agrícolas, especialmente los de la huerta mediterránea, pueden retener grandes cantidades de agua en sus capas superficiales. Con el paso de las horas, parte de esa humedad comienza a liberarse en forma de vapor.
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Cuando el suelo mojado se encuentra con aire frío, la tierra parece “humeante”
Si ese vapor asciende y se encuentra con aire más frío en los primeros metros de la atmósfera, se produce una condensación inmediata. El vapor de agua se transforma entonces en minúsculas gotas suspendidas, creando una especie de niebla muy baja pegada al suelo.
Ese proceso es el que da la impresión de que el terreno está “humeando”. En realidad, lo que se observa es una condensación muy localizada, favorecida por el contraste entre la tierra húmeda y el aire frío de la mañana.
El tipo de suelo también influye. Los terrenos agrícolas ricos en materia orgánica suelen mantener humedad durante más tiempo, lo que facilita que sigan liberando vapor incluso horas después de haber dejado de llover.
Cuando las temperaturas cerca del suelo descienden lo suficiente, ese vapor se condensa con facilidad y crea estas pequeñas nubes efímeras que flotan a ras de tierra.
Aunque no se trata de un fenómeno raro desde el punto de vista meteorológico, sí resulta muy espectacular visualmente, especialmente en las primeras horas del día. En lugares como la Vega Baja del Segura, donde los campos mantienen una elevada humedad tras la lluvia, escenas como esta pueden repetirse en jornadas frías y calmadas.