Sierra Nevada despierta bajo una nevada generosa tras el avance de la borrasca Claudia

La nevada asociada a la borrasca Claudia cubre Sierra Nevada y afianza el plan de apertura de la estación a finales de mes.

María Rivas

La llegada de la borrasca Claudia ha devuelto a Sierra Nevada un paisaje inequívocamente invernal. Durante la madrugada, una nevada copiosa ha cubierto de blanco las laderas situadas en torno a los 2.500 metros, desde las inmediaciones de Pradollano hasta los accesos de Borreguiles, y ha realzado el perfil del Veleta, que vuelve a lucir una capa continua de nieve.

Tras varias semanas dominadas por temperaturas impropias de noviembre, el ambiente ha dado un giro brusco: la masa de aire frío que acompaña a la borrasca ha permitido que la precipitación se presente en forma sólida y que el manto blanco se asiente con una solidez que no tuvo la nevada efímera de octubre.

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Un escenario invernal que impulsa el inicio de la temporada

Cetursa, la empresa pública que gestiona la estación, observa el cambio con evidente optimismo. La presencia de una base natural de nieve y el descenso sostenido de las temperaturas —con valores que en altura difícilmente superarán los 3ºC al inicio de la próxima semana— facilitan la activación de los sistemas de producción de nieve.

La fecha escogida para abrir la temporada, 29 de noviembre, se mantiene intacta, pendiente de que la atmósfera conserve esta tendencia durante los próximos días.

Mientras tanto, la influencia de Claudia sigue muy presente en buena parte de Andalucía. La AEMET mantiene avisos amarillos por lluvia, viento y tormentas en varias provincias, incluida Granada, donde se esperan acumulados de hasta 60 l/m² en doce horas en las comarcas de Nevada, Alpujarras y el litoral.

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En Sierra Nevada, este patrón garantiza la continuidad de la inestabilidad, con posibilidad de nuevas nevadas a lo largo del fin de semana.

Las imágenes captadas por las webcams de la estación muestran un paisaje transformado: corredores cubiertos por nieve reciente, ventisqueros incipientes y un ambiente húmedo que apunta a más episodios invernales.

Aunque aún no se ha realizado una medición oficial del espesor, la percepción general es la de un invierno que empieza a asentarse tras un otoño inusualmente templado. La evolución de la borrasca en las próximas horas será clave para confirmar si este episodio constituye el verdadero punto de partida hacia la temporada de esquí 2025-2026.

Fuente imagen destacada: Sierra Nevada (X)