Sorpresa bajo el agua: un tiburón duende emerge vivo del fondo oceánico en Canarias

El avistamiento a 900 metros de profundidad confirma el papel de los fondos marinos canarios como refugio de especies extremas del océano profundo.

María Rivas

No suele dejarse ver. De hecho, apenas existen registros vivos en todo el mundo. Por eso, lo ocurrido en aguas canarias ha despertado el interés de la comunidad científica internacional. Un tiburón duende, una de las especies más extrañas del océano profundo, ha sido observado con vida por primera vez en Canarias.

El encuentro se produjo frente a la costa oriental de Gran Canaria, a casi diez kilómetros de San Cristóbal y a 900 metros de profundidad. El ejemplar, de unos dos metros y medio de longitud, fue capturado de forma accidental durante una salida de pesca recreativa en mayo de 2024. Lo excepcional vino después.

Un registro que casi nunca ocurre

Tras su extracción, el animal fue manipulado el tiempo estrictamente necesario. Lo suficiente para documentarlo con fotografías y vídeo. Y nada más. El tiburón fue devuelto al mar en condiciones de supervivencia, algo muy poco habitual tratándose de una especie que vive en zonas donde la presión y la oscuridad lo dominan todo.

El trabajo ha sido desarrollado por un equipo de la Universidad de La Laguna, que ha podido confirmar la identidad del ejemplar gracias a una serie de rasgos inconfundibles. Estos son un hocico largo y aplanado, mandíbulas extensibles con dientes finos, ojos pequeños, un cuerpo blando y aletas dorsales redondeadas. La ausencia de órganos copuladores permitió, además, una identificación preliminar como hembra.

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El tiburón duende, un “fósil viviente” que sigue desconcertando

El tiburón duende (Mitsukurina owstoni) es considerado un fósil viviente. Su linaje se remonta a millones de años atrás y su anatomía apenas ha cambiado. Aun así, sigue siendo uno de los grandes desconocidos del océano.

A escala global, no se han documentado más de 250 ejemplares. Su distribución es amplia, pero muy discontinua, siempre ligada a aguas profundas, entre los 250 y los 1.500 metros. En el Atlántico nororiental, las citas eran hasta ahora esporádicas: Galicia, Madeira, Portugal, Marruecos. Nunca antes Canarias.

Canarias y la biodiversidad de las grandes profundidades

El hallazgo, publicado en la revista científica Thalassas, aporta algo más que una simple localización nueva en el mapa. Refuerza la importancia de los fondos marinos canarios como refugio de biodiversidad profunda, especialmente para tiburones y otros elasmobranquios.

La ausencia de pesca de arrastre desde los años ochenta y la limitada presión pesquera sobre especies de profundidad han favorecido la conservación de estos ecosistemas. Aun así, los investigadores recuerdan que las capturas accidentales siguen produciéndose, lo que hace especialmente valiosos este tipo de registros.

tiburón duende
Fuente: Thalassas

Una pista sobre su comportamiento oculto

La documentación obtenida también respalda una hipótesis que lleva tiempo sobre la mesa: la segregación geográfica por tamaños. En el Atlántico oriental, como en este caso, predominan ejemplares jóvenes o subadultos. Los adultos de mayor tamaño aparecen con más frecuencia en el Atlántico occidental.

¿Por qué ocurre esto? No está claro. Podría haber factores ecológicos, reproductivos o incluso migratorios aún desconocidos. Precisamente por eso, los investigadores insisten en la necesidad de seguir explorando y monitorizando unos entornos que siguen siendo, en gran medida, territorio inexplorado.