SpaceX se juega la Luna esta madrugada: el vuelo de Starship que puede cambiarlo todo

SpaceX ha anunciado que el 12º vuelo de prueba de Starship tendrá lugar el próximo 19 de mayo (20 en la Península Ibérica).

Alejandro Riveiro

SpaceX ha anunciado que el próximo vuelo de prueba de Starship ya tiene fecha: será el próximo 19 de mayo (20 de mayo en la Península Ibérica).

La noticia es muy importante para la compañía de Elon Musk, que todavía no ha realizado ningún vuelo de prueba en lo que va de año…

Starship tiene un largo camino por delante

SpaceX ha anunciado que el vuelo está previsto para las 18:30 (en horario de la costa este, es decir, 00:30 del 20 de mayo en la Península Ibérica, 23:30 en Canarias). El anuncio se produjo solo un día después de la prueba de carga de combustible.

Lo más interesante es que este será el primer lanzamiento de la versión 3 de Starship. La nave incorporará mejoras en ambas fases (tanto Starship como Super Heavy) para mejorar el rendimiento del vehículo. Entre esas mejoras hay nuevos motores Raptor.

Además, hay mejoras externas, porque también se utilizará una nueva plataforma de lanzamiento. El objetivo principal del vuelo, según ha contado la empresa, será poner a prueba todos estos componentes en un vuelo real.

Además, cada elemento de Starship ha sido rediseñado (en mayor o menor medida) para permitir que se pueda reutilizar de forma rápida, incorporando las lecciones aprendidas en 2025. El vuelo, en sí, será parecido a los que ya hemos visto.

Por ejemplo, Super Heavy no intentará regresar a la torre de lanzamiento. En su lugar, aterrizará de forma suave en el golfo de México. Starship, por su parte, volverá a llevar 22 imitaciones del próximo modelo de los satélites Starlink.

Dos de esas naves llevarán cámaras para poder analizar el escudo térmico de la nave. Un escudo térmico que también será protagonista, porque SpaceX probará diferentes métodos para confirmar que el escudo térmico está preparado para la reentrada y retorno al lugar de lanzamiento en próximas misiones.

Más maniobras en la reentrada

Como en los lanzamientos anteriores, Starship encenderá uno de sus motores en el espacio. En la reentrada, se buscará de nuevo estresar el vehículo con diferentes maniobras, y simular las necesarias para poder regresar al lugar de lanzamiento.

Además, en ese escudo térmico también se ha quitado una loseta, intencionadamente, para comprobar la fuerza aerodinámica que sufren las losetas vecinas. No es sorprendente, teniendo en cuenta que el escudo térmico es uno de los componentes más delicados e importantes.

Pero, seguramente, la gran pregunta es por qué hemos tenido que esperar tantos meses para ver el próximo vuelo de una nave que, se esperaba, pudiese estar en la recta final de preparación en 2026. En octubre, tras el último vuelo de la versión 2, se hablaba de un próximo vuelo en enero.

Space X - Starship
Fuente: SpaceX

Sin embargo, en unas pruebas realizadas en noviembre, la fase de Super Heavy que se iba a utilizar sufrió daños. A finales de enero, Elon Musk anunciaba que el 12º vuelo se retrasaría, en su lugar, a marzo. Pero, llegada la fecha, solo se produjeron más retrasos.

Desde entonces, no ha habido ninguna comunicación oficial explicando por qué se han provocado esos retrasos adicionales. Lo que sí sabemos, gracias a un documental que publicaron en abril, es que ha habido diferentes problemas en las pruebas del vehículo y la plataforma.

La versión 3 de Starship es crítica para SpaceX, porque es la que la compañía quiere utilizar para sus misiones orbitales. Es decir, tanto para el despliegue de satélites Starlink como, mucho más importante, para aterrizar en la Luna en las misiones tripuladas del programa Artemisa.

La NASA se mantiene expectante

Para la agencia espacial estadounidense, las pruebas de Starship resultan muy importantes porque SpaceX es una de las dos compañías responsables de proporcionar el vehículo para aterrizar en la Luna a partir de la misión Artemisa IV.

La otra empresa, Blue Origin, está trabajando en su vehículo Blue Moon. A finales de este año, se espera que lleve a cabo un vuelo de prueba, con la nave sin tripulación, aterrizando en la superficie de nuestro satélite y regresando al planeta posteriormente.

Los retrasos de Starship y Blue Moon, en sus respectivos desarrollos, podrían provocar que haya que retrasar la misión Artemisa III. Ahora mismo, está previsto que se lleve a cabo en la recta final del próximo año, y es un paso imprescindible antes de Artemisa IV.

Si se produjese algún retraso, sería muy difícil que la primera misión tripulada a la Luna, del nuevo programa, se llevase a cabo en 2028. Eso hará que la promesa de Donald Trump, de ver el regreso a la Luna durante su mandato, sea muy difícil de completar.

Además, Jared Isaacman, administrador de la NASA, anunciaba un cambio importante para Artemisa III y IV. Originalmente, Starship iba a ser la nave encargada de llevar a los astronautas a la superficie de la Luna, pero ya no será así.

En su lugar, el vehículo elegido será el que antes esté preparado para la misión. Por lo que Blue Origin podría llevarse el gato al agua. Así que estamos ante un lanzamiento de prueba… pero en el que hay muchas cosas en juego para SpaceX.

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