Un año después de Filomena: recordamos la «gran nevada»

Un año después del paso de la borrasca Filomena en enero del 2021, recordamos lo excepcional de este episodio que causó unas nevadas históricas en el interior de la Península.

ElTiempo.es

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El 5 de enero de 2021 la borrasca Filomena, la sexta de la temporada del año 2020-2021 fue bautizada. Dadas las previsiones, los meteorólogos sabíamos perfectamente la magnitud de las nevadas que se cernían sobre España, en especial en el interior peninsular.

Filomena se pronosticó con suficiente antelación y los acumulados de nieve que se predijeron, en la que resultó la «gran nevada» de los últimos tiempos, fueron bastante acertados, por muy insólitos que en un primer momento parecieran.

Durante los días 8 y 9 de enero una nevada, que sería calificada como histórica, dejó hasta 50 cm de nieve en Madrid capital y en otras zonas del centro y este peninsular.

Recordamos el mapa de acumulados que compartimos durante esos días:

Mapa de acumulados de nieve previstos para la Borrasca Filomena 2021. Fuente Eltiempo.es

«A unos 4-5 días vista, todo el equipo veíamos que efectivamente se iban a cumplir las previsiones de más de 30 cm de espesor en la capital y así lo advertimos», recuerda el equipo de Meteorología de Eltiempo.es.

Y se activaron los avisos rojos por nevadas en Madrid, unos avisos que no se habían activado nunca desde que había registros y que suponían el nivel máximo de aviso meteorológico que se puede emitir, por no ser habitual, por su intensidad excepcional y por su riesgo muy alto para la población.

«A unos 4-5 días vista, todo el equipo veíamos que efectivamente se iban a cumplir las previsiones de más de 30 cm de espesor en la capital y así lo advertimos»

Efectivamente no sólo nevó en Madrid. Fueron muchas ciudades y localidades del interior peninsular de distintas Comunidades las que acumularon grandes cantidades de nieve. Castilla La Mancha, Comunidad de Madrid y Aragón, fueron en esos primeros días de enero de 2021 las tres regiones que más acumulados de nieve registraron por Filomena.

Estos son algunos de los espesores de nieve que dejó Filomena, completamente «excepcionales», tal y como calificó la AEMET tras analizar el temporal.

El «día grande de la nevada» fue la noche del viernes 8 de enero al sábado 9. La ciudad de Madrid quedó completamente sepultada por la nieve con un enorme manto blanco que amortiguaba cualquier sonido, creando un silencio realmente misterioso en la capital.

GALERÍA DE FOTOS DE LA NEVADA QUE DEJÓ FILOMENA

Esa misma noche se sucedieron los graves accidentes y complicaciones que supuso la nevada para muchas ciudades, ya que Madrid, por ejemplo, se paralizó por completo. Al día siguiente, llegaron las intensas tareas de retirada de nieve, que duraron durante días, el recuento de daños (que fueron innumerables, y que afectaron seriamente a los parques de la capital con la correspondiente catástrofe ambiental que supuso), pero también la diversión en las calles.

VÍDEO: GUERRA DE BOLAS O TRINEOS IMPROVISADOS… ASÍ SE VIVE «FILOMENA» EN LA CALLE

Y los impactantes vídeos de la nieve y las heladas que dejaba Filomena no dejaron de compartirse en redes sociales. Gente esquiando en plena Gran Vía de Madrid, guerra de bolas de nieve improvisadas, trineos por todas partes… O el vídeo de estos patos «patinando» literalmente sobre el agua congelada del estanque del Retiro de Madrid.

VÍDEO: PATOS «FLOTAN» SOBRE AGUA CONGELADA EN EL RETIRO

¿Cómo pudo producir Filomena una nevada tan intensa?

Por entonces todo el mundo se pregunta cómo habría podido nevar tanto en ciudades en donde realmente no es frecuente ver registros de nieve tan elevados. En realidad, se dieron una serie de factores para que esta nevada fuera tan excepcional. La entrada de aire polar muy frío sobre la península semanas antes había llevado a las temperaturas valores muy bajos, con mínimas por debajo de 0ºC en casi todo el país e incluso de hasta -16ºC en algunos puntos.

Al llegar la borrasca Filomena a la Península, el aire cálido y húmedo interactuó con este aire frío y toda la precipitación se dio en forma de nieve. 

Durante la semana siguiente, la gran capa de nieve de entre 20 y 50 cm de media en el suelo junto con un anticiclón centrado en la península dio lugar a una ola de frío excepcional que duró toda la semana siguiente y en la cual se batieron récords de temperatura, bajando el termómetro hasta los -26.5ºC en Torremocha de Jiloca, Teruel.

Y el cambio climático, ¿tuvo algo que ver con Filomena?

«Si hay cambio climático con un calentamiento progresivo de las temperaturas, ¿por qué tenemos estos temporales invernales tan fuertes». Esta era una de las frases que se pudieron leer durante esos días de enero 2021 tras el paso de Filomena.

Mar Gómez, responsable de Meteorología de Eltiempo.es, respondía así: «El cambio climático no está reñido con este tipo de situaciones y no se puede negar que el cambio climático no exista por haberse dado esta situación de nevadas excepcionales y temperaturas muy gélidas».

Sí sabemos y cada vez con más certeza, que muchos de los fenómenos meteorológicos extremos que estamos viviendo en nuestro planeta los amplifica el calentamiento global

Mario Picazo, meteorólogo de Eltiempo.es

A día de hoy no se puede asociar borrascas como Filomena directamente al cambio climático, pero «sí sabemos y cada vez con más certeza, que muchos de los fenómenos meteorológicos extremos que estamos viviendo en nuestro planeta los amplifica el calentamiento global«, comenta Mario Picazo, meteorólogo de Eltiempo.es

Y en 2022, ¿tendremos otra Filomena?

Aunque este mes de enero arrancará con nevadas en varios puntos del interior-norte de España, lo cierto es que ni mucho menos se tratará de una «nueva Filomena». Será un episodio invernal común para esta época del año, que traerá nieve, lluvia y ambiente frío a zonas de la Península pero que no será en absoluto excepcional.

¿Se puede predecir otra Filomena en este 2022? Lo cierto es que no, al menos con tanta antelación. Y es que, aunque algunos métodos tradicionales como el de las cabañuelas se atrevan a augurar ciertos temporales, lo cierto es que desde el punto de vista científico, es imposible predecir ningún fenómeno meteorológico a tanto tiempo.