Un cielo negro que zumba y paraliza una ciudad entera: miles de abejas desatan el caos en Israel
Un enjambre masivo de abejas irrumpe en Netivot, genera alarma y moviliza a las autoridades sin causar ataques registrados
María Rivas
Una escena tan insólita como inquietante sorprendió a los habitantes de Netivot, en el sur de Israel. Decenas de miles de abejas cubrieron el cielo de forma repentina, transformando calles, viviendas e infraestructuras en un escenario dominado por el zumbido constante de los enjambres.
Las primeras concentraciones se detectaron en aparcamientos y centros comerciales, pero en cuestión de minutos la situación se extendió. Las abejas comenzaron a ocupar espacios urbanos, llegando incluso a introducirse en instalaciones cercanas, incluido un aeropuerto, donde su presencia obligó a paralizar temporalmente algunos equipos.
Las autoridades locales reaccionaron con rapidez. Ante la magnitud del episodio, calificado como un fenómeno de dimensiones «bíblicas», se pidió a la población permanecer en sus casas, con puertas y ventanas cerradas, para evitar incidentes.
Tal vez te interese:
- Una nube de abejas desata la sorpresa en Xátiva: no es un ataque, es su forma de multiplicarse
- El vídeo más insólito del volcán de La Palma resurge: abejas vivas tras 50 días bajo ceniza
- Descubren una abeja con cuernos demoníacos llamada «Lucifer»
Un fenómeno poco habitual que genera inquietud
Aunque no se han registrado ataques a personas o animales, la situación ha provocado un notable nerviosismo entre los vecinos. La imagen de enjambres cubriendo el cielo y desplazándose de forma masiva ha obligado a movilizar equipos de emergencia, bomberos e incluso fuerzas de seguridad.
Por el momento, el origen exacto de este comportamiento sigue sin esclarecerse. Sin embargo, los expertos apuntan a varios factores que podrían estar detrás. Entre ellos, destacan las altas temperaturas, los cambios ambientales o la pérdida de hábitat, que pueden alterar los patrones naturales de estos insectos.
Este tipo de episodios, aunque poco frecuentes, reflejan también la fragilidad del equilibrio ecológico. Las abejas desempeñan un papel esencial en los ecosistemas, ya que se estima que alrededor del 70% de los cultivos dependen de la polinización. Cualquier alteración en su comportamiento puede tener implicaciones más amplias.