Un destello récord: el rayo más largo jamás registrado cruzó 829 kilómetros en EE. UU.
El fenómeno atravesó cuatro estados durante una tormenta de 2017. Su trazado, captado por satélites años después, sorprende por su magnitud
María Rivas
Un único relámpago recorrió 829 kilómetros sobre el cielo de Estados Unidos en cuestión de segundos. La descarga, que atravesó desde el este de Texas hasta las cercanías de Kansas City, ha sido oficialmente reconocida por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) como el rayo más largo jamás registrado.
Aunque ocurrió en octubre de 2017, el hallazgo no se confirmó hasta años después. La clave estuvo en los datos recogidos por el satélite geoestacionario GOES-16, cuyo sensor especializado permitió reconstruir la trayectoria de esta descarga eléctrica de proporciones inusuales. Hasta entonces, el fenómeno había pasado desapercibido.
Un fenómeno que escapa a la vista y al radar
La mayor parte de los rayos recorre distancias relativamente cortas, rara vez superiores a 20 kilómetros. Sin embargo, este caso desafía toda escala previa. El rayo atravesó el cielo de al menos cuatro estados norteamericanos: Texas, Oklahoma, Misuri e Iowa. Su duración: apenas siete segundos.
A pesar de tratarse de un fenómeno de 2017, no fue detectado en tiempo real. Solo tras una revisión pormenorizada de imágenes satelitales, realizada por el investigador Michael Peterson y su equipo, se logró reconstruir con precisión su recorrido completo, ramificaciones incluidas.
La longitud total de este megadestello supera en más de 60 kilómetros el anterior récord, registrado también en EE. UU., en 2020.
Tal vez te interese:
- -Es más probable que te caiga un rayo a que te toque el Gordo
- -Días de tormentas eléctricas: ¿cómo se forman los rayos en una tormenta?
- –¿Dónde caen normalmente los rayos?
- -¿Qué probabilidades hay de que te caiga un rayo?
¿Cómo se forma un rayo así?
Estas descargas gigantescas —denominadas “megaflashes”— solo se desarrollan en sistemas convectivos de gran escala. Se trata de agrupaciones de tormentas eléctricas que pueden abarcar cientos de kilómetros y mantenerse activas durante más de una decena de horas. En este caso, el fenómeno se dio dentro de una estructura tormentosa de mesoescala, una auténtica «fábrica» de rayos.
El rayo generó al menos 116 descargas secundarias a lo largo de su recorrido. Aunque el trayecto recto fue de 829 kilómetros, la longitud real, siguiendo su trazado en zigzag, podría ser aún mayor.
No solo asombro: también peligro
El hallazgo pone de relieve la magnitud que pueden alcanzar ciertos fenómenos eléctricos atmosféricos. Este tipo de rayos representa un riesgo relevante por su capacidad para desencadenar incendios forestales, dañar infraestructuras, afectar redes de comunicación o interferir en rutas aéreas.
Por su naturaleza, estos megadestellos pueden recorrer grandes distancias desde la tormenta que los origina. Su impacto, por tanto, no se limita a zonas localizadas, lo que plantea desafíos en materia de prevención y respuesta ante eventos meteorológicos extremos.

Recomendaciones ante tormentas eléctricas
Las recomendaciones de seguridad se mantienen firmes incluso ante fenómenos excepcionales. Los entornos más adecuados para resguardarse ante la proximidad de rayos son edificios cerrados con instalaciones eléctricas completas o vehículos con techo metálico. Las estructuras abiertas o improvisadas no ofrecen garantías frente a descargas de alta intensidad.
En caso de detectar actividad eléctrica en un radio inferior a 10 kilómetros, se recomienda buscar refugio sin demora. Aunque la tormenta parezca haber pasado, la electricidad remanente puede permanecer en la atmósfera durante un tiempo y representar aún un riesgo.
Otros récords eléctricos
Este nuevo registro se suma a una lista de fenómenos extremos validados por la OMM. En 2020, se documentó el rayo de mayor duración, con más de 17 segundos activos, registrado entre Uruguay y el norte de Argentina.
También se conservan referencias de descargas con consecuencias trágicas, como la que en 1975 provocó la muerte de 21 personas en Zimbabue, o la que, en 1994, incendió depósitos de petróleo en Egipto, con un saldo de 469 víctimas.
VÍDEO: ¿Cómo se forman las tormentas y los rayos?