Un ejemplar joven de oso irrumpe en un supermercado y desata el desconcierto

Un oso irrumpió en un supermercado de Arizona, generó desconcierto entre los clientes y desapareció rumbo a las montañas de la zona.

María Rivas

La mañana transcurría sin novedades en el Fry’s de la First Avenue de Oro Valley, un pequeño pueblo de Arizona, hasta que las puertas automáticas se abrieron y, durante unos segundos, nadie supo si aquello era una broma o una emergencia. Un oso joven, visiblemente desorientado, cruzó el umbral y se adentró por el pasillo de frescos. Hubo un murmullo primero; después, carreras cortas hacia los laterales y teléfonos en alto.

Charlie Alolkoy, fotógrafo local, había pasado la jornada buscando fauna en los senderos próximos a Tucson. Paró a comprar “un par de cosas” y, según relata, la escena se le plantó delante: «Me encontré con el oso en el pasillo. No era grande, iba asustado. Aun así, el ambiente se tensó de inmediato. Vi a una mujer llorando». Alolkoy disparó varias fotos y siguió al animal a distancia prudente hasta la salida.

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Un avistamiento poco común en plena zona urbana

La Policía de Oro Valley confirma que el ejemplar había sido visto el fin de semana en el vecindario. El lunes reapareció tras la tienda y, tras empujar el marco de las puertas, logró entrar.

Darren Wright, portavoz del cuerpo, resume la intervención sin dramatismos: «Corrió unos minutos por el interior. No causó daños y no consta que se llevara nada». Un agente próximo acudió para ordenar el desalojo parcial del local mientras el personal guiaba a los clientes hacia zonas seguras.

Más allá de lo pintoresco del vídeo —que ya circula en redes—, la policía insiste en un mensaje básico. No correr. No acorralar. Hablar con voz firme para que el animal identifique presencia humana, retroceder sin giros bruscos y dejarle una salida.

¿Qué hacer si te encuentras con un oso?

En contextos de senderismo o urbanizaciones cercanas a áreas boscosas del suroeste de EE. UU., se recuerda el uso de spray específico para fauna con homologación EPA como último recurso ante una aproximación agresiva. No es gas pimienta convencional ni un gadget para “espantar”, subrayan, sino una medida de defensa inmediata cuando ya no hay alternativa.

El comercio reabrió su actividad con normalidad. En los pasillos quedó ese silencio raro que aparece después del susto, cuando el sonido de los carros vuelve poco a poco y alguien comenta, a media voz, que nunca había visto algo parecido en un lunes de compras.