Un flotador ocho meses desaparecido vuelve y revela el secreto mejor guardado de la Antártida
Un flotador de investigación desaparecido durante meses bajo el hielo ofrece información clave para comprender el fondo marino antártico.
Pablo Ramos
En el año 2022, un grupo de científicos australianos lanzó al Océano Antártico un flotador robótico de investigación para medir la temperatura y la salinidad en las zonas del océano antártico nunca investigadas.
Durante meses, el aparato reportó de manera constante distintos datos e información, pero desapareció. Ocho meses más tarde, ese flotador ha vuelto a aparecer y ha aportado información hasta ahora única.
«Nuestro intrépido flotador derivó bajo el hielo y pasó ocho meses bajo las plataformas de hielo Denman y Shackleton, recopilando perfiles desde el fondo marino hasta la base del hielo cada cinco días», explica el oceanógrafo Steve Rintoul, experto de la Australian Antarctic Program Partnership de la Universidad de Tasmania.

Datos para la investigación del Antártico
Durante dos años y medio, el flotador Argo, un dispositivo dotado con numerosos sensores, obtuvo centenares de datos y perfiles del fondo antártico de más de 300 kilómetros en unos 30 meses, ocho de los cuales estuvo desaparecido.
Durante ese tiempo, desapareció bajo el hielo y logró sobrevivir para enviar el primer transecto oceánico jamás registrado bajo una plataforma de hielo de la Antártida Oriental. «Tuvimos suerte», reconocen los expertos, quienes detallan que «estas observaciones sin precedentes proporcionan nueva información sobre la vulnerabilidad de las plataformas de hielo».
Tal vez te interese:
- –Luto en la geología: el 50% de un glaciar de la Antártida se derrite en tan sólo dos meses
- –Antártida podría haber cruzado el punto de no retorno de deshielo
- –Recuperan en la Antártida los restos de un meteorólogo británico desaparecido en 1959
Mediciones del flotador desaparecido del hielo antártico
En base a los datos aportados por el robot, los científicos australianos han podido constatar que la plataforma de hielo Shackleton, la más al sur de la Antártida Oriental, es menos vulnerable al cambio climático. «Esta zona no está, por ahora, expuesta a agua cálida capaz de derretirla desde abajo y, por lo tanto, es menos vulnerable», indican en nota de prensa.
Pero sí hay zonas en riesgo. Y un riesgo que podría aumentar el nivel del mar más de 1,5 metros a nivel mundial. El glaciar Denman «se encuentra en un equilibrio delicado ya que el agua cálida está llegando por debajo y pequeños cambios en el grosor de la capa de agua cálida podrían generar tasas de fusión mucho más altas que conduzcan a un retroceso inestable», advierten los expertos.
VÍDEO: Así se desprende un iceberg en la Antártida
Desde la Australian Antarctic Program Partnership explican que «la transferencia de calor del océano al hielo depende de las condiciones oceánicas en la capa límite de 10 metros de espesor situada justo debajo de la plataforma de hielo». Un punto crítico que se puede medir de manera efectiva gracias a este tipo de flotadores y controlar así la capa límite y su tasa de fusión.
De este modo, estas mediciones se utilizarán para mejorar la representación de estos procesos en los modelos informáticos, reduciendo la incertidumbre en las proyecciones del aumento futuro del nivel del mar.
«Desplegar más flotadores a lo largo de la plataforma continental antártica transformaría nuestra comprensión de la vulnerabilidad de las plataformas de hielo frente a los cambios en el océano», reclaman los expertos.
