Un surfista, salvado por una familia de focas tras el ataque de un tiburón

Un surfista australiano logró sobrevivir al ataque de un tiburón blanco en las costas de Australia gracias a la intervención inesperada de una familia de focas.

Pablo Ramos

Un surfista australiano ha sobrevivido a un ataque de un tiburón blanco en las costas de Australia gracias a la intervención inesperada de una familia de focas.

El pasado 7 de octubre, al mediodía, Lee Berryman, un surfista de la zona, se encontraba en el enclave de The Sewer, en la bahía de D’Estrees, en la Isla Canguro, al sur de Australia, cuando sintió una fuerte mordedura en su muslo que lo sujetaba y lo arrastraba.

Un surfista australiano logró sobrevivir al ataque de un tiburón blanco en las costas de Australia gracias a la intervención inesperada de una familia de focas.
Fuente: Shark Watch SA

En ese momento, Berryman luchó con todas sus fuerzas, gritó y golpeó al animal que lo mordía, un imponente tiburón blanco.

“Fue muy aterrador. Tan pronto como sentí algo en la parte de atrás de mi pierna, supe que era un tiburón. Me di la vuelta y su nariz estaba justo frente a mí. En realidad, no quería golpearlo en la boca. Le estaba pegando en el costado de la nariz porque no quería acercarme a esos dientes”, declaró el surfista a los medios australianos.

El portal web Shark Watch SA ha recopilado algunas de las fotos de las consecuencias del ataque, tanto en el muslo del surfero como en el estado de la tabla de surf tras la mordedura. Unas instantáneas que muestran la violencia y gravedad de las fauces del tiburón.

Focas “salvan” a un surfero del ataque de un tiburón

En el fragor de la lucha, una familia de focas apareció en el combate y despistó al escualo, dando así el tiempo justo al surfista para escapar de sus fauces y huir hacia tierra firme.

Cuando el tiburón soltó al surfista, Berryman aprovechó la oportunidad para nadar hacia la orilla, donde fue auxiliado y trasladado para recibir atención médica.

Fuente: Shark Watch SA

“Le estaba dando con todo lo que tenía. Aun así, seguía mordiendo, y me soltó y luego empezó a perseguir una foca que estaba cerca”, explicaba Berryman.

Según los expertos, lo más probable es que el tiburón blanco confundiera al surfista con una foca, una de las presas habituales que capturan estos animales en su alimentación en este entorno de Australia.

“Volveré al agua, pero no allí. No sé cómo será la experiencia, seguramente estaré mirando a mi alrededor todo el tiempo. Tendré que ir viendo cómo me siento. Pero no volveré a surfear en ese lugar”, explicó Berryman a los medios de comunicación.

En el siguiente enlace se puede disfrutar de la entrevista a Lee Berryman en el medio de comunicación Sunrise, realizada tras abandonar el hospital.