Un zoo de Hungría y unos divertidos osos polares ante su primera gran nevada
La intensa ola de frío en Europa devuelve la nieve a Hungría y deja una imagen llamativa en un zoológico, con osos polares descubriéndola por primera vez.
Javier Castaño
La ola de frío que se ha instalado sobre buena parte de Europa esta semana está dejando un episodio invernal de gran alcance. No solo por las temperaturas muy por debajo de lo normal, sino por la persistencia del patrón atmosférico que lo sostiene y por su impacto directo en la movilidad.
En ese contexto, Hungría ha vivido una nevada poco habitual tras varios años sin un episodio comparable. Y, de paso, ha regalado una imagen distinta al resto del continente: dos osos polares de un zoo disfrutando de la nieve por primera vez en su vida.
Detrás de este frío persistente hay una configuración que favorece la entrada de aire muy frío desde el Ártico. Un bloqueo anticiclónico en latitudes altas, en el entorno de Groenlandia y el Atlántico norte, ha forzado al chorro polar a descender de latitud. El resultado es una canalización de masas de aire ártico hacia Europa, con anomalías térmicas muy marcadas en amplias áreas del continente.
Durante los últimos días, muchas regiones han registrado valores entre 8 y 15 grados por debajo de lo habitual. En países del centro y este, como Hungría, Polonia o República Checa, se han alcanzado mínimas inferiores a los –10 °C, mientras que en el norte europeo se han rozado puntualmente los –25°C.
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Cuando el invierno colapsa Europa… y sorprende en un zoológico
El frío ha llegado acompañado de nevadas persistentes. La presencia de bajas presiones en el Mediterráneo y Europa central ha aportado humedad suficiente para generar episodios de nieve generalizados, incluso en zonas urbanas. En algunas ciudades se han superado los 30 centímetros de acumulación, alterando el ritmo diario y complicando la movilidad.
El transporte ha sido uno de los sectores más afectados. Cientos de vuelos cancelados, interrupciones ferroviarias y carreteras impracticables por placas de hielo han marcado la jornada en numerosos países. Ante este escenario, varias administraciones han optado por cierres preventivos de centros educativos y refuerzos de los servicios de emergencia.

En medio de este panorama invernal, la tormenta que cubrió Hungría de blanco dejó una escena llamativa en el zoológico de Nyíregyháza.
Allí, dos osos polares nacidos en cautividad pudieron experimentar por primera vez un entorno nevado. Las imágenes muestran a los animales corriendo, revolcándose y jugando sobre la nieve recién caída, un comportamiento natural para la especie, pero poco habitual en estas latitudes.
Una estampa que contrasta con el colapso generalizado y que, al mismo tiempo, recuerda la paradoja de una especie estrechamente ligada al hielo en un planeta donde, en su hábitat natural, ese hielo retrocede cada vez con mayor rapidez.