Una nevada extrema se come y sepulta Kamchatka (Rusia) y paraliza la ciudad entera

Calles sepultadas, edificios bloqueados y servicios alterados: la nevada histórica golpea Kamchatka y deja dos fallecidos.

María Rivas

La península rusa de Kamchatka vive uno de los episodios de nieve más severos de las últimas décadas, con acumulaciones de varios metros en entornos urbanos y una persistencia del temporal que ha obligado a declarar el estado de emergencia municipal.

En Petropávlovsk-Kamchatsky, capital regional, las calles han quedado parcialmente bloqueadas, los accesos a viviendas sepultados y la actividad cotidiana alterada durante días.

El episodio ha tenido consecuencias humanas graves. Al menos dos personas han fallecido tras desprendimientos de nieve y hielo desde tejados, uno de los riesgos más peligrosos cuando las nevadas se prolongan y la retirada no se realiza a tiempo. Las autoridades locales han señalado que la acumulación en cubiertas ha alcanzado niveles críticos, aumentando el peligro de colapsos repentinos.

Edificios enterrados, venticas extremas y Kamchatka a medio gas

Las imágenes que llegan desde la región muestran una estampa extrema incluso para un territorio habituado a inviernos duros. En numerosos barrios, la nieve alcanza plantas bajas y primeras alturas, con coches completamente sepultados y portales convertidos en túneles blancos.

En muchos puntos, el espesor no responde solo a la nieve caída, sino al efecto del viento, que ha ido desplazando y compactando la nieve contra fachadas y patios, formando ventisqueros de varios metros.

La emergencia ha obligado al cierre de escuelas y a que numerosos negocios adopten el teletrabajo. El transporte público se ha visto seriamente afectado y, para mantener desplazamientos básicos, se han habilitado vehículos oficiales y apoyos logísticos extraordinarios.

A ello se suman problemas puntuales de abastecimiento, con residentes alertando de escasez temporal de productos básicos en algunas tiendas debido a las dificultades de distribución.

Kamchatka
Kamchatka. Fuente: Banco de imágenes Canva

Desde el punto de vista meteorológico, el origen del temporal se encuentra en una sucesión de borrascas invernales alimentadas por humedad procedente del Pacífico.

Al encontrarse con aire muy frío continental, esa humedad se ha traducido en nevadas persistentes y densas, acompañadas de rachas de viento que han agravado la acumulación. Se han registrado temperaturas muy bajas, con valores cercanos a −17 ºC, lo que complica las tareas de retirada de nieve y aumenta el riesgo por placas de hielo.

Aunque Kamchatka está acostumbrada a la nieve, la duración del episodio y su impacto directo sobre el entorno urbano han dejado a la capital regional parcialmente paralizada, con especial vigilancia sobre tejados y zonas de montaña ante el riesgo añadido de aludes.