Una tromba de agua tomó Las Ventas en plena corrida de Beneficencia

El calor y una vaguada en altura favorecieron la tormenta que descargó sobre Las Ventas y dejó el ruedo completamente encharcado.

Barbara

La tarde había empezado con sol, calor y ambiente de lleno en Las Ventas, pero el cielo cambió de forma brusca en plena Corrida de Beneficencia.

Lo que de primeras parecía una jornada marcada por las altas temperaturas, acabó por convertirse en un episodio de lluvia intensa, truenos y relámpagos que alteró por completo el tramo final de la corrida.

Según relatan algunos medios de comunicación allí presentes, la corrida dio comienzo a las siete de la tarde con un ambiente propio del estivo.

Sin embargo, durante la lidia del tercer toro comenzaron a aparecer nubes negras en el horizonte, señal previa del cambio de tiempo que acontecería después sobre la madrileña plaza.

La lluvia convirtió el ruedo de Las Ventas en un lodazal

Las primeras gotas cayeron cuando Alejandro Talavante tomaba la muleta para la faena al cuarto toro. En cuestión de minutos, la lluvia ganó intensidad hasta transformarse en una tromba de agua.

Muchos asistentes habían acudido sin paraguas y se produjo una salida generalizada de los tendidos, mientras el ruedo comenzaba a acumular agua.

La tormenta no fue un episodio aislado. Según explica Adrián Martínez, meteorólogo de ElTiempo.es, la tarde del domingo estuvo marcada por una fuerte tormenta sobre la Comunidad de Madrid.

Las altas temperaturas fueron en parte responsables, ya que, junto con la presencia de una vaguada en altura, favorecieron la convección de aire cálido.

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Ese aire, al ser menos denso, asciende rápidamente, se enfría con la altura y condensa el vapor de agua, formando cumulonimbos, nubes de gran desarrollo vertical asociadas a tormentas intensas.

Y efectivamente, el festejo no se suspendió. Tras la muerte del cuarto toro, el albero estaba ya muy encharcado, pero se decidió continuar pese a que la lluvia no dio tregua hasta el final.

La lluvia dejó consigo una estampa poco habitual. Las ventas sumidas en gradas parcialmente vacías, lluvia persistente y un ruedo cada vez más difícil para la lidia.

Según confirman las fuentes oficiales, esta corrida reunió alrededor de 22.964 espectadores, logrando un «sold out». Pero con lo que no contaban los asistentes fue que a demás de los toreros, la gran protagonista aguardaba en silencio en el cielo.

Así fue como la lluvia, acabó imponiéndose en una tarde que pasó del calor intenso a un cierre completamente pasado por agua.

https://twitter.com/LasVentas/status/2066254879555719585?s=20

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