Tormentas solares y el gran apagón: ¿realidad o ficción?

¿Podrían las tormentas geomagnéticas tener consecuencias catastróficas para la Tierra? Te contamos cómo se producen, sus efectos y cómo podemos actuar.

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  • Las emisiones de partículas del Sol son reales y pueden llegar a tener graves consecuencias
  • A medio plazo, no se descarta que pueda producirse una tormenta geomagnética importante
  • VER MÁS: Objetivo: predecir tormentas solares 

VÍDEO ¿QUÉ ES UNA TORMENTA SOLAR?

 

¿Qué es “El Gran Apagón”?


Desde hace una semana, circulan diversas noticias sobre las declaraciones que Barack Obama ha realizado acerca de “una tormenta solar” que, de forma resumida, podríamos decir sería muy catastrófica para nuestro planeta. Pero, ¿es verdad que hay un riesgo inminente de tormenta geomagnética? Y, ¿qué consecuencias podría tener un evento de este tipo sobre nuestro planeta? En este artículo vamos a intentar sembrar las bases para poder entender este fenómeno y cómo actuar en caso de que ocurra.

¿Cómo se producen las tormentas geomagnéticas?


Las tormentas geomagnéticas están relacionadas con el Sol y con el campo magnético de la Tierra. El Sol emite de manera constante diversas radiaciones y un conjunto de partículas al espacio (llamado viento solar) que, al interaccionar con el campo magnético de nuestro planeta, crea la magnetosfera, cavidad en la que se sitúa la Tierra protegida de influencias externas.

En ocasiones la actividad solar aumenta, el viento solar crece y su efecto sobre la magnetosfera se hace más intenso, provocando diversos fenómenos entre los que podemos destacar las auroras polares.

La actividad del Sol no es constante, sino que presenta un ciclo de unos 11 años junto con fenómenos muy energéticos y esporádicos que modifican el flujo del viento solar. Una emisión muy elevada de partículas podría generar una perturbación intensa del campo magnético de la Tierra durante un período entre horas y días, conociéndose a este fenómeno como tormenta geomagnética.

¿Cuáles serían los efectos de una tormenta geomagnética?


Si bien una tormenta geomagnética podría producir auroras boreales en latitudes más bajas (por ejemplo, en España), también podría tener consecuencias en instrumentos electrónicos.

Lo primero que estaría expuesto a la llegada de partículas de forma masiva serían los satélites artificiales que orbitan alrededor de la Tierra. Las redes de comunicaciones, GPS, televisión, telefonía y muchos recursos más podrían quedar inutilizables tras la llegada de material solar en una tormenta importante.

Pero vamos a ir un poco más allá. Imaginemos que la tormenta fuera tan intensa que sus efectos se pudieran notar en la superficie, ¿qué consecuencias podría tener? Para hacernos una idea vamos a remontarnos a 1859, cuando tuvo lugar el “Evento Carrington”, la tormenta solar más importante de la que se tiene constancia.

Si bien en el siglo XIX la evolución tecnológica no era la que tenemos ahora, los pocos instrumentos tecnológicos disponibles sufrieron los efectos de esta tormenta. En concreto, algunas líneas empleadas para la emisión de los telégrafos se quemaron, mientras que otros telégrafos comenzaron a emitir señales sin necesidad de conexión a la red eléctrica.

Y, ¿qué hay de la actualidad? No tenemos que remontarnos muy atrás para ver los efectos que una tormenta geomagnética podría tener hoy en día. El 13 de marzo de 1989 se produjo otra tormenta importante que provocó la subida de tensión en un transformador y su incendio. Quebec se quedó a oscuras durante 5 horas, se registraron fallos en la red eléctrica de EEUU y Suecia junto con el deterioro de unos 1600 satélites como consecuencia de este fenómeno.

A los daños en material electrónico habría que sumarle los posibles daños tanto personales como materiales, el tiempo que sería necesario emplear para la reparación de los instrumentos (en algunos casos, meses) así como su coste. Por tanto, al estar en juego la integridad de las redes que permiten la vida cotidiana tal y como la conocemos hoy en día, es importante tomar conciencia de la magnitud que un evento de es este tipo podría tener en nuestro planeta.

¿Qué riesgo hay de que esto ocurra?


A día de hoy no nos encontramos en la fase más activa del Sol, de hecho, las observaciones apuntan a que vamos camino de un mínimo.  No obstante, es importante señalar que no es descabellado pensar que hay una probabilidad no nula de que una gran tormenta ocurra a medio/largo plazo.

¿Qué se puede hacer para prevenirlo?


A través de satélites situados a un millón y medio de kilómetros de la Tierra, se puede detectar el paso de una emisión de viento solar con características anómalas y enviar una señal de alerta que llegaría a nuestro planeta unos 30-40 minutos antes que la perturbación.

Ello permite desarrollar protocolos de actuación concretos para que, en media hora, se puedan apagar instrumentos, proteger satélites y, en definitiva, minimizar el impacto sobre la Tierra.

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