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Efecto Foehn


¿Qué es el efecto Foehn?

Se denomina así a lo cambios en las propiedades del aire al pasar de barlovento a sotavento tras salvar un elemento orográfico. De esta forma, el aire que desciende por la ladera opuesta a aquella contra la que “choca” perpendicular el viento reinante, adquiere una serie de condiciones muy diferentes a las que tenía previamente.

Se produce, por tanto, cuando una masa de aire se ve obligada a ascender para salvar un obstáculo montañoso. Cuanta más altura tenga que superar esta masa de aire y cuanto mayor sea la velocidad del viento, mayor será el efecto Foehn a sotavento.

Estos cambios en el viento (que también pueden escribirse como «Föhn») son habituales en las regiones montañosas, afectando de forma recurrente a las vidas de los habitantes de estas áreas e influyendo en las condiciones meteorológicas durante decenas o incluso centenares de kilómetros a sotavento de la dirección del viento.

¿Cuál es la explicación física del fenómeno?

Cuando el viento impulsa una masa de aire hacia una barrera montañosa, ésta se ve obligada a ascender para poder superarla. Durante este ascenso el aire se enfría, ya que en la atmósfera estándar la temperatura disminuyen con la altura. A menor temperatura, menor cantidad de vapor puede contener el aire, por lo que aumenta la humedad relativa, produciéndose la condensación del vapor y favoreciendo en muchos casos la formación de nubes en la ladera de barlovento (nubes o lluvias orográficas).

Alcanzada la cima, la masa de aire comienza a descender por la ladera de sotavento, calentándose adiabáticamente y perdiendo humedad. Además, el aumento progresivo de la presión durante el descenso provoca que el viento se acelere. De esta forma tenemos un viento seco, cálido y, en ocasiones, intenso.

¿Qué consecuencias tiene?

Las consecuencias meteorológicas del efecto foehn se resumen en ambiente seco y cálido a sotavento de la cordillera montañosa en comparación con el ambiente húmedo y fresco en la zona de barlovento. Las nubes permanecen atrapadas en el obstáculo montañoso, evaporándose rápidamente al descender hacia la ladera de sotavento.

Esto evidentemente tiene efectos en la vegetación, predominando las zonas desérticas o semidesérticas en aquellas zonas que con frecuencia se sitúan a sotavento de las grandes cordilleras del mundo. En España tenemos el ejemplo del desierto de Tabernas, al este de Sierra Nevada, es decir, a sotavento de los vientos de poniente típicos de las borrascas atlánticas.

Por el contrario, en la ladera de barlovento habitual predominan los paisajes verdes y los bosques frondosos. Un ejemplo claro lo tenemos en las Islas Canarias, donde los alisios predominantes dan como resultado paisajes muy dispares entre el norte (verdes) y el sur (secos o semidesérticos) de las islas de mayor relieve, como en Tenerife.

Aunque se trata de un efecto predominantemente local, tiene una gran incidencia en la actividad agrícola de una región. En lugares con alta recurrencia de efecto foehn, a sotavento predomina la agricultura de secano, para evitar los altos costes de producción de riego, así como la posibilidad de escasez de recursos hídricos.

¿En qué lugares es frecuente?

El efecto foehn realmente puede aparecer en mayor o menor medida y con mayor o menor frecuencia en cualquier zona montañosa o próxima a ella. Sin embargo, este fenómeno tiene una mayor importancia en las grandes cordilleras del planeta, como pueden ser los Alpes, los Andes, las Montañas Rocosas o el Himalaya. De hecho, en algunas regiones, este fenómeno tiene su propio nombre local, como veremos a continuación.

El término “foehn” tiene su origen en los vientos cálidos y resecos que llegan al norte de los Alpes, especialmente a Suiza y el sur de Alemania, tras atravesar esta cordillera.

Esto sucede cuando se canalizan vientos del sur-sureste desde el Mediterráneo e “impactan” perpendicularmente contra estas montañas, teniendo que ascender bruscamente desde los valles del norte de Italia y descendiendo posteriormente hacia las regiones mencionadas.

En este caso en particular, el viento se canaliza por los valles que atraviesan la cordillera en dirección sur-norte, sin que tenga que llegar a superar las cimas más altas. Por eso es menos frecuente la formación de nubes y precipitaciones a barlovento (vertiente sur alpina) que en otros ejemplos.

El nombre que también recibe en esta región es Alpenföhn, y favorece el rápido deshielo en primavera en los valles más septentrionales de los Alpes.

Otro ejemplo típico en Europa lo tenemos en Escocia, donde los vientos predominantes del oeste y cargados de humedad suelen dejar abundantes y persistentes precipitaciones en la costa oeste, mientras que la costa este suele presentar un tiempo más seco.

Uno de los casos más extremos lo tenemos en Norte América, en las llanuras americanas y canadienses situadas al este de las Montañas Rocosas. El fenómeno aparece en muchas ocasiones cuando se tiene una vaguada de origen polar que está en retirada hacia al este y es sustituida por una masa de aire más templada que viene desde el Pacífico acompañada de intensos vientos del oeste.

Los vientos del oeste se aceleran y recalientan tras atravesar la Cordillera y pueden producir algunos de los ascensos repentinos de temperatura más espectaculares del planeta. Por ejemplo, gracias a este fenómeno, en enero de 1972 se produjo en menos de 24 horas un ascenso de hasta 57°C en una localidad del estado de Montana. Estos vientos reciben el nombre de chinook o “come nieve”.

Efecto foehn en España

En nuestro país tenemos multitud de ejemplos de efecto foehn a escala local. Es imposible citarlos todos, pero vamos a hacer una recopilación de algunos de ellos.

  • Terral. Este viento catabático es el encargado de provocar altas temperaturas en la costa de Málaga. Con una orografía importante en el interior de la provincia, al soplar el viento de noroeste se produce una situación de calor y sequedad en la costa, provocando altas temperaturas en la capital.
  • Poniente. Con los vientos del oeste se tienen temperaturas inusualmente elevadas en la zona del levante, a sotavento de las cordilleras béticas. El desierto de Tabernas está a sotavento de Sierra Nevada, que sirve de escudo ante los frentes atlánticos. También en el litoral del Golfo de Valencia se da situación de calor y tiempo seco con viento de poriente.
  • Fagüeño. Los habitantes de la ribera del Ebro (Zaragoza, entre otras) temen las situaciones de vientos del suroeste en verano, ya que, al atravesar el Sistema Ibérico, provocan altísimas temperaturas en el Valle del Ebro, superándose en muchas ocasiones los 40°C.
  • “Viento de España”. Así denominan los habitantes del Valle de Arán (situado en la vertiente francesa de Pirineos) a los vientos intensos del sur que dan lugar a temperaturas mucho más elevadas en esta región que en los valles colindantes en la vertiente sur de la cordillera. Es temido por los esquiadores de la vertiente norte de los Pirineos por su capacidad para fundir la nieve.

¿Cuál es el origen de su nombre?

El concepto de “efecto foehn” etimológicamente procede del alemán, y tiene su origen en la adopción que se le ha dado al viento que se produce al norte de la región alpina cuando se tiene un viento cálido y húmedo del sur que impacta contra esta cordillera.

De esta forma, sus efectos comentados se dejan sentir en gran parte de Centroeuropa, siendo éste el motivo de la procedencia alemana del término.