Secciones

Borrasca


¿Cuál es el significado de borrasca?

El término hace referencia a una perturbación atmosférica caracterizada por fuertes vientos y abundantes precipitaciones. El origen etimológico de esta palabra podría estar en el griego, de boreas que significa «viento del norte». Pasaría a ser borealis en latín y posteriormente borras.

¿Qué es una borrasca?

Una borrasca es un sistema de bajas presiones de gran escala en una región de la atmósfera. La borrasca es un ciclón extratropical que se da en latitudes medias y altas del planeta. Estos sistemas afectan con frecuencia a España, sobre todo en los meses de invierno.

¿Qué es borrasca y anticiclón?

Borrasca y anticiclón son términos antónimos. Ambos se refieren a zonas de la atmósfera que presentan una presión atmosférica en superficie que difiere significativamente de la propia de la atmósfera estándar (1 atm o 1013 mb). La borrasca hace referencia a un sistema de bajas presiones y el anticiclón se refiere a un área de altas presiones.

Por tanto, la situación meteorológica asociada a la presencia de ambos centros de acción también es muy diferente. Las borrascas están asociadas a inestabilidad, lluvias, vientos y oleaje. Sin embargo, los anticiclones tienen asociadas condiciones de estabilidad, con sol o nieblas y viento en calma en ausencia de precipitaciones.

¿Por qué se forma una borrasca?

La borrasca más común en nuestras latitudes es la conocida como “borrasca extratropical”, que se forma generalmente por la confrontación de masas de aire de características opuestas a lo largo del frente polar. Si hay un mecanismo precursor que permita el desarrollo de inestabilidad, en superficie se formará una borrasca con frentes que separarán las masas de aire.

Otro tipo de borrasca es la borrasca térmica (o baja térmica), que se forma en épocas de elevada insolación por el calentamiento de la superficie en el interior de la península Ibérica.

¿Cómo se forma una borrasca?

Toda borrasca se forma cuando la presión en una región de la atmósfera a nivel de superficie comienza a disminuir. Esta disminución de la presión suele responder a un “vacío” generado por el aire que asciende desde la superficie a niveles superiores en la atmósfera.

Las borrascas se forman por un proceso de ciclogénesis. En función de la zona y los mecanismos, se pueden distinguir varios tipos de borrascas. Todas ellas comparten algo en común: son sistemas donde el aire se ve forzado a ascender, formándose un “vacío” en superficie, lo que hace disminuir la presión atmosférica.

Características principales de una borrasca

Las borrascas del frente polar son los sistemas de bajas presiones más habituales sobre el territorio español. Se caracterizan por una estructura determinada, con bandas nubosas organizadas en frentes y sectores de aire con distintas características. En una borrasca joven se distinguen el frente cálido y el frente frío.

El frente cálido separa una masa de aire fría (por delante) y seca de otra más cálida y húmeda (por detrás). Se caracterizan por un desplazamiento lento, precipitaciones débiles a moderadas y persistentes y un ascenso de temperaturas tras su paso. 

El frente frío suele ser más estrecho y largo que el frente cálido. Separa la masa de aire cálido y húmedo (por delante) de otra de aire más frío y seco (por detrás). Suele generar tiempo tormentoso, con precipitaciones intensas pero de menor duración que en el frente cálido. También lleva asociados vientos fuertes. Tras su paso, las temperaturas se desploman y se producen chubascos dispersos.

Sin embargo, cuando la borrasca ya es madura, el aire frío alcanza al cálido por detrás y se forma un frente ocluido. Este se caracteriza por separar dos masas de aire frías (una más que la otra), ya que la masa de aire cálido se ha visto forzada a ascender. Suele generar tiempo inestable, con precipitaciones de intensidad variable y persistentes.

Te puede interesar: