Vórtice polar

El vórtice polar es la circulación de viento circumpolar (ártica y antártica), de escala planetaria, ubicada en latitudes medias o altas. Esta circulación es debida a la diferencia de temperatura entre el ecuador y los polos, y en el hemisferio norte suele ser de oeste a este.

Hay que distinguir entre dos vórtices polares distintos: uno inferior situado en la parte alta de troposfera (vórtice polar troposférico) y otro situado más arriba en la estratosfera (vórtice polar estratosférico).

Vórtice polar troposférico

Es una estructura de vientos intensos que permanece durante todo el año; no obstante, suele estar reforzada en invierno, cuando el aire encerrado por dicho vórtice está más frío. Separa la masa de aire gélido polar de la masa más templada de latitudes medias. Se asocia a la corriente en chorro o jet stream, que puede considerarse como el límite de dicho vórtice.

Se sitúa más o menos entre los 40° y los 50° de latitud, presentando ondulaciones que afectan a la meteorología de las latitudes medias. En concreto, tiene una gran influencia en el tiempo de Europa y en nuestro país.

Un vórtice polar troposférico fuerte indica una circulación de las borrascas rápida y zonal, con un tiempo más húmedo al norte de Europa y seco al sur, mientras que una circulación más débil y ondulada favorece desalojos de aire frío en latitudes inferiores y, por contra, incursiones de aire más cálido hacia latitudes altas.

Vórtice polar estratosférico

Es una estructura estacional, que se da únicamente en la estratosfera del hemisferio invernal, mientras que en verano se rompe y se invierte la circulación estratosférica de latitudes altas.

El tamaño de este vórtice es inferior al del troposférico, llegando hasta los 60° de latitud, aproximadamente. Otra diferencia es que en este caso no afecta directamente a la meteorología a corto plazo de un lugar. Sin embargo, está en estudio cómo las señales estratosféricas pueden transmitirse hasta la troposfera y afectar a la situación meteorológica días después.

En ocasiones, en invierno, pueden producirse roturas del vórtice polar estratosférico asociadas a calentamientos repentinos en la estratosfera sobre los polos. Esto es lo que comúnmente se conoce como Calentamiento Súbito Estratosférico. Este calentamiento puede tener reflejo en la troposfera al cabo de semanas, pudiendo entonces tener un gran impacto sobre la meteorología de latitudes medias, con posibilidad de olas de frío potentes. Hoy en día este es un tema recurrente de estudio.

Vórtice polar y capa de ozono

El vórtice polar antártico tiene una relación estrecha con el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida. Este vórtice, muy intenso y estable, apenas permite que se mezcle el aire frío de su seno con aire más cálido de latitudes medias. Este aislamiento de la masa fría perjudica a la recuperación de la capa de ozono, cuyo agujero suele reducirse al mínimo al aumentar la temperatura durante el verano austral.